A finales de la década de 1990, el detective estadounidense James Carter y el inspector chino Yan Naing Lee armaron todo un barullo en la ciudad de Los Ángeles, en su intento por rescatar a la hija del cónsul de China en Estados Unidos.
Aquella mancuerna, obtusa pero ingeniosa, resultó en una franquicia cinematográfica, que bajo el nombre de Rush Hour, protagonizada por Chris Tucker y Jackie Chan, logró embolsar cientos de millones de dólares en taquilla.
A la cinta original le continuaron dos secuelas y la posibilidad de una cuarta edición, según se especula en internet. Sin embargo, en las pantallas televisivas, el dueto policial revive sus hazañas dentro de una flamante serie, que busca continuar con su lucha contra el crimen organizado.
La programación, bautizada también como Rush Hour, se estrenó este mes y se transmite los miércoles, a las 8:30 p.m., en el canal por cable Warner Channel.
El estadounidense Justin Hires y el inglés Jon Foo son los actores que encarnan a Carter y Lee, respectivamente, en la serie dirigida por Brett Ratner, director de las cintas originales.
Steve Franks, creador de la comedia detectivesca Psych, es uno de los productores responsables de este reboot.
En conferencia telefónica con diversos medios de comunicación de Latinoamérica, Franks reconoció que uno de los retos más grandes fue crear una serie que emulara el espíritu plasmado por Chan y Tucker en 1998, sin que se sintiera como “una copia”.
Secuencias de acción y artes marciales forman gran parte de las escenas del programa, que según Franks calaron con éxito, a la fecha, en el público norteño.
No obstante, para el productor, quien en su haber ha fungido como escritor de cintas como Un papá genial (Big Daddy, 1999), es en la discordancia de sus personajes principales en donde se centra el relieve del argumento.
