Tres noches de glamur en el Mercedes-Benz Fashion Week Panamá 2015 dejaron tras el paso de las colecciones un par de lecciones que bien se pueden aplicar al verano, casi frecuente, del terruño panameño.
El brillo no sobra: el destello puede ir en cualquier prenda sin que sea abrumador. Es el caso del diseñador indio Naeem Khan, que parecía ordenar ¡brille! con cada traje de su colección.
Volantes y reversos coloridos: se insertaron en brazos o en bordes que dieron libertad a las propuestas de Michelle Nassar y Lidia Minota. Incluso contorneaban faldas de menor extensión al frente que dejaban descubrir un color diferente en el reverso de las telas con mayor largo hacia atrás.

Las faldas mandan: reinaron con telas de gran movimiento, algunas casi llegaban al piso y en otras se decantaron por las transparencias.
El cabello es territorio fértil: la melena es apta para la decoración con tocados minúsculos, medianos y sombreros abarcadores que se posaron en lo alto o ladeados en la cabellera. También se lucieron cadenas sobre los cabellos.
Sáquelo todo: si lleva aretes aún puede ponerse un collar y un brazalete. No hay restricciones a la hora de presumir de los accesorios. Aquellos en forma excéntrica, aros sin completar el círculo, collares que se enrollan en el cuello en forma de serpiente o dejan caer su zigzagueante cuerpo sobre el pecho, todo vale.

¡Arriba el 'animal print'!: nada de tigres, después de la muerte del león 'Cecil' , ahora la jirafa y la cebra llevan la delantera, dejando volar la imaginación con colores más propios de estas especies.





