Chicos, si quieren conseguir a la chica, intenten llevar flores... para su madre. Conforme se acerca el Día de san Valentín, aquí hay algo en qué pensar: Ganarse a la madre podría sonar pasado de moda, pero sigue siendo una estrategia inteligente en el cambiante mundo actual de las citas, repleto de aplicaciones y encuentros rápidos.
Según un nuevo sondeo, 6 de cada 10 mujeres jóvenes en Estados Unidos dicen que cuando están pensando en salir en serio con alguien, la aprobación de su madre es "extremadamente" o "muy" importante".
"Ella toma la decisión", dijo Jessica Wilhelm, una estudiante universitaria de 19 años que se describió como una "chica de mamá". Wilhelm, de Brighton, Michigan, dijo haber aprendido la lección en secundaria cuando intentó salir con "el chico que no gusta a los padres". "No es una buena idea", comentó. "No sale bien para nadie".
Estadística
Apenas un 6% de las mujeres menores de 30 años dijo que la opinión de su madre sobre sus citas no importaba "en absoluto", según un sondeo de Associated Press-WE tv.
Cuatro de cada 10 mujeres jóvenes consideraría romper su relación con alguien a quien su madre no aprobara, según el estudio. De hecho, el 16% dijo haber dejado a una pareja por ese motivo.
Los hijos se preocupan un poco menos que las hijas por la opinión materna, señaló el estudio. Aun así, la mitad de los hombres entre 18 y 29 años dijo que su aprobación era extremadamente o muy importante cuando una relación podría volverse seria.
Andy Lowney, de 22 años y procedente de DeWitt, Michigan, dijo que si estuviera saliendo con una mujer a la que su madre no aprobara, no la dejaría de inmediato. "Vería si es algo que puede cambiar con el tiempo", dijo. "Pero a largo, largo plazo, eso va a ser un problema".
También los padres, los estereotipados guardianes de las hijas adolescentes, aún tienen algo que decir. La mitad de las chicas jóvenes y casi el 40% de los chicos jóvenes atribuyeron una gran importancia a la opinión paterna cuando un romance se vuelve serio. La opinión de un padre supera a lo que piensen amigos o hermanos, según el sondeo.
Kelsley Broomfield, de 21 años, dijo que sus padres tenían estrategias diferentes para evaluar el potencial de noviazgo. Su madre, siempre amistosa y parlanchina, hace la pregunta "qué quieres hacer con tu vida". El padre escucha y no dice mucho, pero después dará su veredicto con unos pocos comentarios sutiles. "Él es un poco la prueba", dijo Broomfield, de Englewood, Nueva Jersey.
