El Concurso Nacional de Artes Visuales Roberto Lewis 2020 del Ministerio de Cultura (MiCultura) distinguió a 12 artistas nacionales entre los que se encuentran Elsy Acosta Gallardo (pintura), Basilio González Castillo (arte digital), Yaribeth Hernández Ábrego (fotografía) y Manuel Montilla (escultura).
El director nacional de las artes de MiCultura, Daniel Domínguez, destacó el alto nivel de participación reflejado en las 127 obras que concursaron para el premio, si bien el torneo se desarrolló de manera atípica debido a la pandemia de la Covid-19.
“Es la primera vez en la historia que tanto la recepción de los trabajos de los candidatos como el mismo concurso se llevan a cabo de manera digital. Esto demuestra que los concursantes estaban dispuestos a superar cualquier escollo y decidieron seguir creando”, expresó.
Domínguez resaltó también la gran cantidad de menciones honoríficas en diversas categorías de arte digital y fotografía así como la calidad de los miembros del jurado calificador en las diversas secciones del concurso comprendido por profesores universitarios, curadores de arte, fotógrafos profesionales, lo que brinda una pluralidad de visiones y miradas para efectuar un veredicto.
Ganadores por categoría
Categoría Pintura: Elsy Acosta Gallardo, Ariel Humberto Márquez y Víctor. M. Álvarez Fernández.
Categoría de Escultura: Manuel Montilla, Flanklin Rodríguez, y Miguel A. Carrera.
Categoría Fotografía: Yaribeth Hernández Abrego, José Ismael Castillo y Cristian Cortes Restrepo.
Categoría Arte Digital: Basilio Castillo González, Jorge Nelson Tristán y Wilfredo Ocaña Cedeño.
Basilio González Castillo, ganador del primer lugar de la categoría de Arte Digital, refleja en su obra Madame del Bosque, como la naturaleza reclama lo arrebatado a los seres humanos que contribuyen a su destrucción.
“La obra se adecúa a la época de la pandemia ya que la naturaleza se levanta en protesta de tanta violencia ejercida en contra de su belleza física y espiritual”, expresó.
En tanto, la obra “Picnic” de Elsy Berrueta representa una escena de la familia local panameña. “En la obra se refleja la fragilidad y la esperanza del ser humano, una escena que se repita a nivel mundial por la pandemia.”, dijo. Un reflejo de la incertidumbre que vive la familia panameña hoy en día.


