TELENOVELAS

Las historias coreanas acaparan la atención istmeña

Las historias coreanas acaparan la atención istmeña
Las historias coreanas acaparan la atención istmeña

A inicios del año 2000, en la televisión panameña se comenzaron a transmitir nuevas historias.

Intrigas y romances novelescos formaban parte de aquellos guiones que, lejos de copiar los formatos ya desarrollados por América Latina, buscaban ofrecer un panorama amplio sobre la cultura asiática.

Todo sobre Eva y Un deseo en las estrellas  fueron los primeros títulos coreanos que despertaron el interés de los espectadores locales, motivados quizás por otros melodramas de antaño, como el japonés Oshin, popular en el istmo durante la década de 1990.

Hoy, el aprecio por las novelas orientales se encuentra en auge entre jóvenes y adultos panameños, motivados por sus historias novedosas.

Para Han-sang Jo y Juyeong Han, del departamento global de negocios del canal surcoreano KBS Media, las telenovelas coreanas forman parte de los esfuerzos de la República de Corea por promover sus costumbres en otras latitudes.

En muchos países, estos dramas se introdujeron como parte de la llamada Ola Coreana, junto a otras expresiones populares como el canto y el baile (K-pop).

Los principales consumidores mundiales de telenovelas coreanas son los países de Asia, seguido del Medio Oriente, Europa y América.

“América Latina representa un mercado muy pequeño, no llega al 5%”, afirma KBS Media, que pese a estas estadísticas, reconoce el florecimiento de sus historias en estas latitudes.

Para Elizabeth España y Elisa Pérez, jefa de cooperación internacional y directora de programación de Sertv, respectivamente, las telenovelas -conocidas también con el término japonés dorama- han alcanzado un apogeo importante que se puede ver reflejado en las redes sociales durante sus transmisiones.

Comedia, melodrama, historias de época y juveniles conforman el abanico de géneros que se han presentado con éxito en títulos como Mi adorable Sam Soon, El jardín secreto, Sonata de invierno, Otoño en mi corazón y Los chicos son mejores que las flores, este último el de mayor éxito regional, según KBS y Sertv.

De acuerdo con el colectivo Korea Fans Panamá, su éxito radica en sus guiones entretenidos, inesperados y de corta duración. “La mayoría son de 16 a 20 episodios”, explican.

“Su semiótica es cuidadora de no herir al televidente”, comentan, por su parte, Pérez y España, quienes le añaden otras bondades como el valor que se le da a la familia y a los mayores, la educación y tradiciones.

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