Es la segunda ocasión que la voz de la cantante chilena Claudia Acuña resuena en Panamá. La primera vez en que sus cuerdas vocales deleitaron al público istmeño fue en la octava versión del Panamá Jazz Festival en 2010, pero en el presente acudió como invitada especial para integrarse al proyecto MapuJazz, una agrupación de músicos liderada por su compatriota Patricia Zárate, quien ha querido conjugar sus raíces indígenas mapuches con la pasión jazzística.
Familia
La artista, ovacionada por su disco Rhythm of Life, considerado uno de los mejores en su clase, prefiere el género jazz porque “brinda libertad para integrar distintos estilos de música y por la complicidad de comunicación que puedes llegar a tener con los demás músicos”, afirma previo a su presentación en el Ateneo de la Ciudad del Saber.
La autora de Viento del Sur, influenciada por coterráneos como Violeta Parra y Víctor Jara, admira de su terruño además de la música “el paisaje, la agricultura, la lealtad de la gente”. A sus creaciones les agrega elementos de su país originario, como parte de una promesa pactada consigo misma desde adolescente.
La compositora, que dejará el país canalero mañana, tiene planes de terminar su próxima producción para finales de 2015.
Zárate, saxofonista y musicoterapeuta, explica que la agrupación rota sus integrantes de acuerdo con el país en que es presentado, siendo en esta ocasión amistades que colaboran con el proyecto.
Por ello, la noche de este jueves, el grupo MapuJazz estuvo conformado también por Paulina Pérez, responsable de hacer sonar el pandero chileno de la cueca (instrumento clave que acompaña el baile tradicional mapuche).
“El objetivo es que cada uno traiga un poco de su ser al proceso creativo, donde la base es la música chilena, pero se desarrolla y se interpreta de diferentes maneras”, dice la también directora ejecutiva del décimo segundo Panamá Jazz Festival.
