Para muchos, una visita al interior no estaría completa sin una parada en aquel restaurante o fonda que solo se puede disfrutar cuando se viaja a lo largo de la vía Panamericana.
La cantidad de restaurantes al borde de esta carretera ha ido aumentando en los últimos años, pero existen algunos clásicos que armados de sabores únicos han logrado mantenerse para seguir como la principal opción de los viajeros.
Delicias Margot
En Capira, Delicias Margot es la oferta predilecta para desayunar. Abiertos todos los días desde las 6:00 a.m., parece siempre estar lleno, pero cuenta con la ventaja de que la comida está lista, por lo que el servicio es rápido. Con instalaciones limpias, múltiples mesas y gran cantidad de vegetación, es fácil relajarse y desayunar una carimañola o una torrejita en compañía de un chorizo tableño. Aunque es significativamente más caro que otras fondas de comida criolla, Delicias Margot ofrece un ambiente que difícilmente se encuentra en otro lugar.
Quesos Chela
También en Capira está Quesos Chela. En ocasiones, víctima de su propio éxito, disfrutar de una empanada de queso calientita y un dulce chicheme puede ser a veces un reto por la congestión de visitantes. Considerada una parada obligatoria desde hace más de 15 años, es el lugar ideal para conseguir un pan trenzado de queso con hierbas, queso blanco fresco y jugos naturales.

Campo Alto
Antes de llegar a Campana existe una nueva alternativa de comida. Campo Alto, un restaurante de carnes y mariscos que tiene como plato insignia la corvina con mariscos. Siempre con estacionamientos disponibles, este restaurante cuenta con múltiples televisores que lo hacen perfecto para los días en los que el viaje al interior coincide con algún partido de fútbol importante.
Pampero
En San Carlos, Pampero es famoso por sus choripanes, y los visitantes tienen la oportunidad de escoger entre chorizo español o argentino. Estos, además, están a la venta junto a la popular salsa insignia para prepararlos preferiblemente en una barbacoa al llegar al destino final.
Los Camisones
En el camino entre Coronado y El Valle, la entrada a uno de los restaurantes más visitados del camino podría pasarse de vista si los comensales no se mantienen atentos. Los Camisones brinda siempre platos de calidad, especialmente mariscos y pescados. Su paella debe pedirse por teléfono con al menos una hora de anticipación, y sus patacones y yuca frita están siempre crocantes. Hay que ir preparados con un presupuesto de alrededor de 24 dólares.

Annisa Deli Store
En Santiago, la mejor opción no queda justo al borde de la carretera. Annisa Deli Store, cerca de la sucursal de la Universidad Latina, hace que el pequeño desvío valga la pena, en especial cuando se le compara con la casi exclusiva oferta de comida rápida que hay en el área. El restaurante, conocido entre los locales por su amplia selección de sushi, tiene un jugoso emparedado caprese, un hamburguesa angus y un té frío de frutos del bosque que son ideales para almorzar. Es recomendable que los visitantes no salgan sin uno de los tarros de berenjena en vinagreta que están a la venta. Estos, junto a la miel orgánica, salsa pomodoro y una granola con toques de coco, son algunos de los productos frescos que se pueden obtener en el local.
La Isleta
La última parada en el camino antes de llegar a la ciudad de David es La Isleta. Una ensalada con un delicioso palmito, caldo de mariscos, robalo con hierbas y postres son algunas de las comidas recomendadas en un menú que varía dependiendo de la temporada. Caracterizado por el uso de hierbas y productos orgánicos, el pan de guineo es único y el ambiente al que se tiene acceso, incluyendo un río repleto de vida silvestre, aumentan el atractivo. Siendo un restaurante pequeño, los dueños, que doblan como anfitriones y chefs, dan un trato personalizado que si se tiene suerte incluye hasta una serenata.
El camino hacía el interior, para los amantes de la buena comida, no sería lo mismo sin alguno de estos restaurantes.
