Cuando en 2017 Michelle Obama dejó la Casa Blanca lloró por 30 minutos seguidos. No lo hizo al salir por la puerta y enfrentarse al escrutinio de las cámaras. “O iban a pensar que lloraba por otra cosa”, cuenta a Oprah en el documental Becoming: Mi Historia. Lloró en el avión que la llevaría, junto a su familia, a su nueva vida.
Eran lágrimas contenidas después de ocho años de hacer siempre lo correcto, o intentarlo, porque los ojos del mundo estaban sobre ella y su familia.
No haber leído el libro Becoming de la ex primera dama estadounidense, no es un obstáculo para apreciar el documental de hora y media que la sigue a las 34 ciudades donde lo presentó, llenando estadios o reuniendo a jóvenes sobresalientes en escuelas.
Las jóvenes la admiran; las madres que han perdido un bebé le agradecen haber revelado su historia y las abuelas afroamericanas le aprietan la mano con fuerza por ser quién es, alguien como ellas que llegó muy lejos.
Y aunque la primera dama número 44 de Estados Unidos cree que entre más arriba llegues, más a la altura debes estar de ese honor, no teme mostrarse vulnerable e imperfecta y así deja verse en este documental donde se ríe de sí misma o de cómo empezó a salir con su esposo; canta y muestra un sentido práctico de la vida que la convierte en quien es.
Lee más en Ellas.pa

