BRAHIM TAKIOULLAH

Los retos gigantescos del hombre más alto de Europa

Los retos gigantescos del hombre más alto de Europa
A Brahim Takioullah le gusta llevar el mensaje de que existen personas diferentes.

Es imposible dirigirle la palabra sin doblar el cuello. Con sus 2.46 metros de altura, el franco-marroquí Brahim Takioullah, el hombre más alto de Europa y el segundo del mundo, debe continuamente adaptarse a un mundo que no está hecho a su medida.

Su enorme tamaño, reconocido por el libro Guinness de los récords, le ha valido a Brahim Takioullah ser invitado a los cuatro rincones del mundo. Y cuando camina por la calle, genera gran expectación. "Me preguntan a menudo si soy el hombre más alto del mundo" dice a la AFP, riéndose.

Sin embargo, no todo es de color rosa en la vida de Brahim. Vestirse o calzarse es toda una hazaña para este hombre que calza un 58, el mayor del mundo. "¡Ya me han pedido 3,500 euros por un par de zapatos!" lamenta.

Brahim es demasiado grande para tomar el metro. Hace tres años aprobó el examen teórico para conducir pero al no haber coches de autoescuela adaptados a sus medidas no ha podido pasar su permiso de conducir.

Y sobre las bromas que se le suelen hacer, Brahim asegura tomárselo con calma. Sin embargo, por quinto año consecutivo, organizó a mediados de junio "una marcha de las diferencias" en París, en presencia de un grupo de gigantes procedentes de todo el mundo.

Su objetivo: mostrar que existen y llevar un mensaje de tolerancia.

 

 

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