Rosalía actuó este martes en París en una sala que se quedó pequeña para contener la energía de este fenómeno mundial, mezcla de dinamita, voz angelical y girl power.
La capital francesa era una de las últimas escalas de la actual gira de la española, a punto de culminar “el año más feliz de su vida”, confesó a las 2 mil 500 personas que la corearon en la Sala Pleyel.
Francia, donde hasta ahora solo había actuado en un festival en junio a las afueras de París, es uno de los mercados todavía por conquistar para esta artista que arrasó en los Grammy Latino y acumula cifras vertiginosas en en YouTube: su video Con Altura, con J Balvin, se ha visto más de 1,100 millones de veces.
Pero más allá del éxito digital, que también se mide por los 7 millones de seguidores en su cuenta de Instagram, Rosalía dejó ensimismado a un público por la fuerza de su voz, la electricidad de sus coreografías y el aplomo de una artista que solo tiene 26 años.
Todo ello, contrastado además con la naturaleza casi infantil de su risa.
"Es una guerrera, encarna el +girl power+", dijo Mathilde, una parisina de 29 años.
La complexión más pequeña de las bailarinas que enmarcaban sus movimientos,ensalzaba su grandeza física y simbólica. Rosalía dominaba el escenario con gestos determinados, encarnando la imagen de la mujer que tomó los riendas en el siglo XXI.

