El rojo, añejo y castaño, similar a los vinos que se hacen en la región mediterránea de Marsala, en Sicilia, sirvió de inspiración para que el Instituto de Color Pantone escogiera la tonalidad que, según auguran, destacará durante el año 2015.
La elección de marsala como matiz del año fue anunciada el pasado mes de diciembre con el asentimiento de celebridades como Blake Lively, Ryan Gosling, Miranda Kerr, Beyoncé y Robert Pattinson, quienes tan rápido como el viento, procuraron modelar antes de fin de año algún atuendo con el nuevo color de boga.
“Es un color versátil”, asegura Lee Eiseman, directora ejecutiva del Instituto Pantone, quien dice que el tono apela a la calidez y sofisticación y, al mismo tiempo, se vincula con la necesidad inherente de sustento.
A diferencia del color lila del año pasado, bautizado como orquídea radiante, la nueva tonalidad codificada con el numeral 18-1438 promete combinar con casi todo, rezan los editoriales en las revistas de moda.
Sin embargo, el diseñador nacional Federico Visuetti no lo mira como un color imperante entre los istmeños.
“La gente en Panamá se inclina más por los colores vivos y tropicales”, comenta Visuetti, quien explica que los matices que componen al marsala tampoco destacan de manera favorable sobre los cutis canaleros.
Como la tonalidad es un poco apagada, Visuetti lo aprovecharía en piezas o accesorios que cubran la parte inferior del cuerpo, “combinándolo con matices cremas o gamas, como el verde limón, para hacerlo más interesante, más tropical”.
La bloguera de moda Olguita Reyna, por su parte, sí lo mira como un color agraciado y que “combina bien con otros tonos”.
Reyna, quien es autora de Buscandofashion.com, opina que el color se puede acoplar con gamas vibrantes, como el amarillo, por ejemplo, para crear mayor luminosidad en un ajuar.
La diseñadora de interiores Alina Carrasco describe al marsala como una tonalidad similar a las maderas, que siempre ha estado presente en el diseño interior. “Es un color puro y fuerte que proporciona elegancia y sobriedad a los espacios”.
Aunque Carrasco tampoco se muestra entusiasta del nuevo tono, no descarta la pronta aparición en el istmo de mobiliarios, textiles y accesorios basados en el color terrenal.
