El Programa de Ayuda Nacional (PAN) pagó más de medio millón de dólares en remodelaciones y la compra de mobiliario de lujo para la Unidad de Análisis Financiero (UAF), que dirigía Emma Reyes, en la pasada administración.
Las excentricidades de Reyes llegaron hasta solicitar muebles con finos acabados y revestidos de cuero para su oficina, así como la adquisición de productos importados. La UAF es una dependencia de la Presidencia de la República, llamada a vigilar las operaciones sospechosas en el centro bancario panameño.
No obstante, la antigua administradora de la entidad no tuvo reparos en utilizar los cuestionados procesos del PAN para remozar sus oficinas, obras realizadas por una empresa recién creada que se dedica, principalmente, a la venta de juegos para niños y recargas de tiempo para celulares.
La semana pasada, Reyes fue querellada penalmente por supuestamente haber utilizado vehículos, personal y fondos de la entidad, para fines personales, así como suministrar información clasificada a los medios de comunicación.
Esa acción fue presentada por Alexis Bethancourt, quien remplazó a Reyes en el cargo a partir de julio pasado.
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