Errores, desaciertos, inventos y más errores. Así podemos resumir la participación de Panamá tras dos juegos en esta Copa Oro de la Concacaf.
Pese a que la selección nacional de fútbol todavía llega con vida y depende de sí misma si quiere acceder a la siguiente fase, las sensaciones no son las mejores.
Y esto lo digo, después de estar cubriendo de cerca al elenco panameño durante la pasada semana en Dallas, Boston, y ahora Kansas City.
Errores como el de no jugar partidos amistosos de calidad previo al debut en Dallas, y luego decir que el equipo “está que corta” tras golear a un conjunto amateur de Boca Houston por 10-0.
Desaciertos, como ir a visitar el Fenway Park cuando se debió trabajar en mejorar el funcionamiento y la definición, luego del decepcionante debut ante Haití.
Es cierto que la casa de los Medias Rojas es un monumento histórico del deporte mundial, sin embargo, el momento no fue oportuno.
Al contrario, contribuyó a aumentar más el notable fastidio por gran parte de los fanáticos de la Marea Roja, quienes ven a muchos de estos jugadores pendientes más en lo que ocurre fuera de la cancha que adentro.
Después, si nos vamos a los entrenamientos en suelo estadounidense, los inventos, experimentos, improvisación y mucha descoordinación han sido el pan de cada día en cada práctica, principalmente ayer, en Missouri, en donde debido a las lesiones y suspensiones se vio una práctica con muchos errores de desplazamientos y rotaciones por parte de algunos jugadores en su desconocimiento por verse en posiciones que nunca han jugado anteriormente.
Vemos a volantes de laterales, atacantes como extremos y mediocampistas de llegada fungiendo ahora como contenciones, en una clara señal de que nada es seguro en el mundo de "Bolillo".
Es más, hubo ocasiones en que los mismos jugadores tuvieron que corregir los movimientos de sus compañeros, en señal de que se está aprendiendo sobre la marcha y eso, cuando estamos en medio de un torneo tan importante como la Copa Oro, es totalmente inaceptable.
Otros errores, como la muy mala convocatoria por parte del técnico Hernán El Bolillo Gómez, ha sido más que evidente si vemos la cantidad de jugadores que ha venido más a pasear que otra cosa.

Casos como el del lateral derecho Ángel Patrick, que cuando le llega la hora de jugar, debido a la suspensión de Adolfo Machado, se apuesta por un volante en Armando Cooper para cubrir su puesto.
Ojo, no dudo de que Cooper pueda hacer el trabajo o pienso que la idea sea mala, sin embargo, no entiendo por qué prescindir de una de nuestras mejores armas en la elaboración de juego y llegada para meterlo en labores defensivas, y más si tenemos en cuenta los problemas para presentar un mediocampo de calidad por las posibles lesiones.
Además, ¿es el momento para experimentar con Cooper en un partido donde te juegas el pase ante Estados Unidos?
Muchos me preguntan qué va a pasar con "Bolillo" si Panamá pierde ante Estados Unidos y quedamos eliminados en primera fase por primera vez en una Copa Oro desde 1993. Y la respuesta es fácil: nada.
Con respuestas como “independientemente del resultado trataremos de jugar bien”, como dijo Bolillo Gómez ayer en conferencia de prensa, solo una cosa es segura en la cabeza del técnico colombiano: no me pidan o exijan que mi objetivo es el Mundial de Rusia 2018.
Dicho esto, estoy seguro de que muchos dirán que estoy siendo muy negativo, y por qué escribir esto cuando Panamá todavía tiene chance de avanzar.
Sin embargo, no puedo ir en contra de lo que estoy viendo, y menos cuando todavía siento que las cosas no se están haciendo de la mejor manera.
Es por eso que, a horas de que arranque el partido ante EU, yo ya me voy preparando mentalmente para ese discurso que nunca falla, y que seguramente lo oiremos esta noche si quedamos eliminados, pero con el alarmante y preocupante escenario de que ese camino a Rusia ya está aquí. Y sin nada bueno o nuevo, por qué ilusionarnos.
