Los perros pastores han sido desde sus orígenes irreemplazables ayudantes del hombre en la tarea del pastoreo y conducción de ganado.
Si bien varios países tienen en su haber la creación de idóneos perros de pastoreo, Gran Bretaña ha sido el que más ha popularizado a los suyos. Todos conocen, por ejemplo, al collie, al pastor inglés, los famosos welsh corgi de la reina Isabel y el border collie, una de las razas de mayor crecimiento en los últimos años. Dentro de este grupo de perros británicos se encuentra también el bearded collie, que confunden con el viejo pastor, pero que nada tiene de similar con él, a excepción de su nacionalidad.
El bearded es un incansable auxiliar del hombre de campo, aunque las personas lo busquen como perro de compañía.
Posee un carácter estable y equilibrado, pero es conveniente que realice alguna actividad, en la que pueda canalizar su energía y desarrollar su natural tendencia funcional para evitar que genere ansiedades que lo lleven, por ejemplo, a romper objetos y ladrar demasiado, cosa que ya de por sí tiene la mayoría de este grupo de perros.
Actualmente, se está popularizando cada vez más el deporte del pastoreo, en el que estos ejemplares pueden competitivamente ejercer el trabajo que más les gusta, manteniendo así la gimnasia funcional para la cual originariamente fueron creados. A pesar de su profuso pelo y subpelo, se adapta con facilidad a todo tipo de climas. Su manutención no es complicada, pero necesita de un cepillado regular. Su altura es aproximadamente de 55 cm a la cruz y sus colores diversos.
