El Gobierno de Panamá exigió respeto a sus decisiones y opiniones. Así lo dejó claro este jueves, 6 de marzo, el embajador panameño en la Organización de Estados Americanos (OEA), Arturo Vallarino, ante el Consejo Permanente del organismo, que lleva a cabo una sesión privada.
La postura panameña se da luego de que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rompiera ayer miércoles sus relaciones diplomáticas y comerciales con el gobierno de Ricardo Martinelli, por haber propuesto que la OEA realice una reunión de cancilleres en torno a las protestas que afectan al país sudamericano.
Al respecto, Vallarino señaló: Una vez más señalo alto y claro, que no toleraremos que se nos amedrente por hacer uso de nuestro legítimo derecho a expresarnos, más cuando los compromisos que adquirimos en el marco de esta organización nos obligan a pronunciarnos y hacer uso de todos los mecanismos existentes para alcanzar una mejor convivencia entre todos.
El embajador dijo además que Panamá ha efectuado una "propuesta de paz", pero que a cambio recibió “un mensaje de guerra”. “Lamentamos la decisión del presidente venezolano de romper relaciones con mi país por el hecho de presentar una solicitud para realizar esta sesión de la OEA con el objeto de considerar la situación por la cual atraviesa la Republica Bolivariana de Venezuela. Si ese es el precio que tenemos que pagar por nuestra iniciativa, lo asumiremos”, continuó diciendo Vallarino.
“No toleraremos que se nos quiera silenciar con un vocabulario soez y prosaico vertido por quienes no coinciden con nosotros”, agregó.
Al final de su intervención, el representante panameño reiteró su solicitud para que el Consejo Permanente convoque –de manera urgente– a una reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores. Esto, para que sean los cancilleres los que, reunidos al más alto nivel, acuerden y adopten las medidas que consideren convenientes, “con miras a que la crisis por la que atraviesa la nación venezolana pueda ser resuelta lo antes posible”, apuntó.
PANAMÁ PROPUSO QUE REUNIÓN FUESE PÚBLICA
Antes de iniciar con el orden del día de la reunión del Consejo Permanente, el embajador Vallarino propuso que la sesión fuese pública y no privada. “Debemos permitir que los medios entren para que divulguen la información a los ciudadanos de nuestros países, a quienes nos debemos”.
A continuación, los resultados de la votación de los países miembros de la OEA.
Países que votaron para que la sesión fuera pública: Panamá, Costa Rica, Paraguay, Perú, Canadá, Estados Unidos, Chile.
Países que se abstuvieron: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Barbados, Colombia.
Los restantes 21 países votaron para que la sesión fuera privada.
DECLARACIONES DE INSULZA
Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, lamentó hoy las críticas emitidas al organismo por el presidente venezolano.
"Que alguien sugiera que una simple reunión de la OEA, realizada con arreglo a las normas que nuestros propios países han aprobado de manera unánime, sea una injerencia indebida o una forma de intervención, solo está demostrando también la significación que la OEA conserva plenamente", dijo Insulza, ante el Consejo Permanente del organismo.
Las protestas en Venezuela arrancaron el 12 de febrero pasado con una marcha convocada por estudiantes y opositores que terminó en violencia y en la que murieron tres personas y decenas resultaron heridas. Esto desató numerosas manifestaciones, concentraciones, enfrentamientos y barricadas en varias zonas del país petrolero.
(Con datos de Yahir Leis Alvarado)