Bastaron dos minutos para que Estados Unidos pusiera fin al sueño de Panamá, con una victoria 3-2 el martes por la noche, que evitó que el onceno nacional siguiera con vida en las eliminatorias para el Mundial de fútbol de Brasil 2014.
Tristeza, lágrimas, gritos de decepción y abrazos de consolación, fue lo que se vivió en el terreno con los jugadores, en las gradas del Rommel Fernández, en las calles y en las casas de la afición nacional, cuando los estadounidenses voltearon el marcador.
Desilusión total en un país que tenía en sus manos el boleto para ir al repechaje contra Nueva Zelanda. Una vez más en los minutos finales no se pudo controlar el resultado conveniente y cayó el empate en el tiempo de reposición y momentos después el gol de la debacle.
El escenario era ideal porque México estaba perdiendo en Costa Rica 2-1, algo que necesitaba Panamá, pero que no se pudo aprovechar.
Los dirigidos por Julio Dely Valdés se fueron arriba en el marcador en dos ocasiones; a los 18 y 83 minutos. Estados Unidos marcó los suyos a los 64 de tiempo corrido, luego a los 90+2 y 90+3, en la reposición.
Luego del partido, el presidente de la Federación Panameña de Fútbol, Pedro Chaluja, comentó que no fue un fracaso, porque se llegó a una posición que no se había logrado antes.
El dirigente sostuvo que el contrato con el técnico Dely Valdés tenía su fin hasta donde llegara el equipo.
DELY VALDÉS
"No quiero hablar del partido… todavía sigo sin creerme lo que ha pasado, Yo me siento… el único responsable. Los jugadores hicieron todo lo posible para sacar todo esto adelante. Los jugadores no se deben sentir en ningún momento culpables por lo que ha ocurrido hoy”, afirmó Dely Valdés tras el partido.
“Aquí hay un solo culpable de todo lo que ha ocurrido, ha sido el entrenador de la selección de Panamá. La culpa es mía”.
Dely Valdés no quiso responder preguntas de los representantes de los medios y solo reiteró que la culpa fue suya.
Además de que al entrenador se le escapan algunas cosas de las manos. “Fue un partido muy dramático, en donde los jugadores también tienen que tener la sabiduría de poder en algún momento, manejar situaciones que se le escapan de la mano a un entrenador. Pero de igual manera el máximo responsable soy yo”.
La representación panameña jugó fuerte durante todo el partido, pero los errores se pagaron caro, porque no se pudo manejar el resultado cuando se ganaba 2-1 y restaban cerca de siete minutos para el final del juego.
Estados Unidos, Costa Rica y Honduras, se quedaron con las tres plazas directas para el Mundial de Brasil, en representación de la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf).
México, pese a su derrota, se queda con la cuarta plaza y tendrá el derecho de jugar el repechaje contra Nueva Zelanda en noviembre.