Corría el año 2008 cuando el abogado y escritor panameño Carlos Alberto Gasnell Acuña decidió escribir su primera novela. Se encontraba en España realizando estudios académicos y, con ese proyecto ya en mente, comenzó a buscar ideas para los temas que desarrollaría.
“A mí me encantan los mercados públicos, me encantan las ciudades amuralladas. En España, visité varias ciudades que todavía mantienen la muralla. Y yo dije, pero en Panamá, ¿por qué tiramos abajo esa muralla del Casco Viejo? Y era información que yo no tenía clara, porque no te la dan en la escuela. En las escuelas no te hablan mucho del Casco Antiguo y San Felipe como una ciudad amurallada”, relata Gasnell Acuña (1974) en conversación con La Prensa.
Ya lo tenía claro: escribiría sobre algo que le apasionaba —las murallas— y, además, cumpliría una promesa personal. Había prometido a su madre que escribiría una novela y que se la regalaría.
“Ella no se lo tomó en serio, pero yo sí. Me tomé en serio esa promesa de escribir una novela. Entonces, cuando regresé de estudiar en España, empecé a escribir la novela sobre la muralla del Casco Antiguo, sobre un joven que quería reconstruir un poco la ciudad amurallada para atraer turistas, para que todo el mundo supiera por dónde pasaban todos esos tramos de la muralla”, cuenta el autor, quien en 2021 debutó como novelista con Bajo la Antigua Puerta de Mar.

El protagonista de la obra busca reconstruir una historia parcialmente olvidada, lo que le imprime a la novela un componente de denuncia social.
“En el Casco Viejo todavía hay un tramo de la muralla, allí por la Plaza Herrera, nadie lo cuida. Eso, además de ser patrimonio, debería estar muy bien mantenido. Debería haber letreros, un guía permanente que esté allí hablándole a la gente. Es el único tramo de la muralla; tiene los espacios donde estaban los cañones, uno puede caminar por arriba y recrear un poco la historia de lo que allí aconteció”, añade.
Esa inquietud se refleja en uno de los personajes, quien conoce a una joven invidente, guía del Casco Antiguo. Como dato curioso, Gasnell cuenta que, tiempo después, conoció en la vida real a una guía turística del Casco Viejo que es ciega y con quien hoy mantiene una amistad. “Resulta que mi personaje ficticio existía, y yo no lo sabía”, comenta.
Con Bajo la Antigua Puerta de Mar, Gasnell Acuña ganó el Premio Ricardo Miró 2021 en la categoría de novela. Aquella edición del certamen —que reconoce obras en poesía, ensayo, cuento, novela y teatro— tuvo una particularidad: fue el primer año en que los manuscritos se enviaron por correo electrónico, debido a la pandemia de la covid-19.
“Ese año participaron más del doble de las novelas que usualmente participan. Generalmente se inscriben entre 20 y 30 novelas, y ese año participaron 69. Cuando vi esa cantidad, pensé que era casi imposible que ganara el premio con mi primera novela”, confiesa.
El autor revela también que mantuvo en secreto su participación en el concurso. “No le comenté a mi madre que había terminado la novela ni que estaba concursando. Ni a mi padre. Los únicos que sabían eran mi esposa y mi hijo, que en ese momento tenía unos 11 años”, recuerda.
La noticia del premio le llegó de manera inesperada, durante una cena. No lo podía creer. Desde entonces, su vida dio un giro.
“De ser abogado, profesor de la Universidad Santa María La Antigua, de escribir libros de derecho —mi primer libro de derecho lo publiqué en 2004—, ahora tengo que compartir mi tiempo con la literatura”, dice. Desde entonces, escribe de forma constante, dicta charlas en colegios y participa en ferias del libro.

Dos años después, en 2023, participó en el Concurso Municipal de Literatura Carlos Francisco Changmarín, donde obtuvo el segundo lugar en la categoría novela con Aramís, una novela corta sobre emprendimiento juvenil.
“Al final quedé en segundo lugar, pero no publicaron Aramís porque cambió el gobierno. Con el dinero del premio la publiqué por mi cuenta. Tampoco se publicó la novela que ganó el primer lugar; es decir, nadie sabe de qué trataba”, señala.
El año pasado se realizó el lanzamiento oficial de Detrás de la Puerta Enterrada, la segunda parte de Bajo la Antigua Puerta de Mar. “Es la primera vez que una novela ganadora del Premio Ricardo Miró tiene una segunda parte”, destaca.

Explica que el final de su primera obra quedó abierto de manera intencional. “Quedó un poco en el aire, la gente me reclamó. Pero lo hice así porque sabía que la novela daba para una segunda parte, y también para una tercera”, afirma.
PERFIL
Hijo de padre panameño y madre chilena, el autor cursó estudios secundarios en el Instituto Fermín Naudeau y se formó como abogado en la Universidad de Panamá. Realizó estudios de posgrado en España, donde obtuvo una maestría y posteriormente un doctorado. Paralelamente, ha desarrollado una trayectoria literaria, reconocida con premios en ensayo y guion, y consolidada con su debut novelístico Bajo la Antigua Puerta de Mar, ganadora del Premio Ricardo Miró, y Aramís, segundo lugar del Concurso Carlos Francisco Changmarín. También publicó, junto a su hijo, Nicolás y sus Aventuras Fantásticas. Su obra forma parte de lecturas recomendadas en el sistema educativo panameño.
Gasnell, quien asegura que comienza a escribir desde las 4:00 a.m., adelanta que entre sus planes está desarrollar una tercera entrega. “Yo soy un escritor madrugador”, sentencia.
Su carrera literaria, subraya, nació como un gesto íntimo. “Nació como un regalo para mi madre, que al final se convirtió en una afición, en un hobby y en algo que uno no puede dejar de hacer”, enfatiza.
“El cielo es el límite, hasta donde lo lleven la disciplina y el talento. Mientras pueda sacar el tiempo, seguiré escribiendo”, concluye.
Gasnell tendrá una presentación especial de Detrás de la Puerta Enterrada el próximo 29 de enero, a las 5:00 p.m., en la Biblioteca Rogelio Sinán, ubicada en el tercer piso de la Ciudad de las Artes, ciudad de Panamá.

