"El caso de Vanessa Márquez, está avanzando. Los testimonios se han tomado y el Fiscal Auxiliar está haciendo todo lo tendiente a buscar la verdad material e histórica", confirmó ayer la procuradora general de la Nación, Ana Matilde Gómez.
Gómez, como se sabe, remitió un informe a la Corte Suprema de Justicia en el cual se indica que el subdirector separado de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Erick Bravo, supuestamente "manipuló" información para favorecer a personas allegadas a él y que tenían relación con la muerte de Vanessa Márquez, ocurrida en circunstancias misteriosas el pasado 4 de marzo en el hotel Plaza Paitilla Inn de esta capital.
El caso que se le sigue a Bravo es de tipo administrativo y se instruye aparte del proceso penal por la muerte de Márquez y es manejado por la Procuraduría General de la Nación.
"Yo no creo que le hayan tomado indagatoria. Hasta donde tengo entendido a él (Bravo) no se le está imputando ningún delito. Sé que estuvo citado en la Fiscalía Auxiliar, pero debe ser nada más para conocer y aclarar los puntos de vista o la participación en la investigación del mismo proceso. Eso no tiene nada que ver con el proceso disciplinario", aseguró Gómez.
A pesar de que las investigaciones continúan, todavía se mantiene prófugo Amael Acosta, uno de los últimos que vio a Márquez con vida durante la fiesta del pasado 3 de marzo en el piso 17 del Paitilla Inn.
Los testimonios de los presentes en la fiesta aseguran que Vanessa se suicidó, sin embargo, hay versiones que se contradicen. Inicialmente el médico forense dijo que se trataba de un atropello, no obstante, su informe fue descartado.
Los familiares de la víctima han interpuesto una demanda por considerar que se han ocultado pruebas y se le ha dado un manejo irregular a las investigaciones.
Mientras, la ciudadanía espera que se aclare lo sucedido.
