Desde mediados de los 80, Barés inició su carrera de ''cuidarle las espaldas'' a destacados políticos panameñistas, entre ellos Arnulfo Arias y Guillermo Endara. Durante el proceso electoral de 1999, Barés prestó sus servicios a Mireya Moscoso. Tras el triunfo, la presidenta lo nombró como como director general.
Barés tiene otro requisito para quien lo reemplace: debe tener una relación estrecha con el nuevo inquilino del Palacio de Las Garzas porque, a su juicio, esos lazos garantizarán que la Policía mantenga su desarrollo.
El presidente electo, Martín Torrijos, no ha hablado en público sobre quién ocupará ese cargo a partir del 1 de septiembre.
Voceros oficiosos del nuevo mandatario distribuyen nombres de los más "potables" para esa posición. Entre los que más han "sonado" en esas semanas está el ex comisionado Emanuel Landau; el también ex subdirector jubilado de esa entidad José Gómez, quien se encuentra en Venezuela por sus estrechos vínculos con el presidente de ese país, Hugo Chávez.
También se menciona al comisionado Rolando Taboada, quien actualmente es el jefe de compras de la Policía. Su jubilación entrará en vigencia en los próximos meses.
Con menos fuerza aparece Daniel Delgado Diamante, ex jefe de la zona policial de San Miguelito y quien dirigió Los Pumas en Tocumen a mediados de 1970.
La lista continúa. Pero la interrogante se despejará en las próximas semanas cuando Torrijos anuncie su equipo de trabajo.
Torrijos en campaña confesó su inclinación porque sea un profesional con estudios de policía.
De acuerdo con la ley de esa entidad, la dirección general debe estar al mando de un civil.
