El Segundo Tribunal Superior levantó los cargos contra el abogado Gilberto Boutin, uno de los sindicados por el secuestro y homicidio del banquero suizo Hans Jorg Bosch, que desapareció en agosto de 1998.
Los otros imputados eran Eduardo Najarro y Martín Henry, que –tras su detención– fueron liberados por orden de la Corte Suprema, ante la falta de pruebas.
Para Boutin, el caso no fue más que "un montaje doloso organizado por el propio Ministerio Público, en donde está involucrado [el anterior procurador] José Antonio Sossa y los fiscales Arquímedes Sáez y Geomara de Jones", quienes instruyeron el expediente.
Boutin informó que solicitará la separación del cargo de Sáez y Jones. La fiscal ya es investigada por la Procuraduría, luego de que Martín Eduardo Henry señalara que ésta le había coaccionado para implicar a Boutin en la desaparición y muerte de Bosch.
Carlos Carrillo, abogado de Boutin, dijo que la autopsia practicada a los restos de Bosch –hallados en Cerro Punta el 19 de marzo de 2001– no determina la causa de la muerte del banquero, lo que imposibilita demostrar la comisión de un hecho delictivo. Por esta razón, el 30 de enero de 2002 la Fiscalía Segunda Superior suspendió el proceso, aunque posteriormente la Procuraduría ordenó su reapertura.
