Con la marcha sobre Italia (1796/97), este corso obtuvo por primera vez prestigio militar. Como cónsul y como emperador, su popularidad fue enorme, aunque su luz se fue apagando con la costosa campaña rusa (1812) y la derrota final de Waterloo en 1815.
Las opiniones sobre esta figura histórica continúan divididas hoy en día, como demuestra el próximo aniversario número 200 de su coronación como emperador, el 2 de diciembre de 1804. En estos días, Francia está llena de exposiciones y eventos, pero ninguna celebración oficial de parte del Estado.
"Napoleón ha sufrido largo tiempo la envidia de las universidades, los medios y las autoridades. Debemos verlo como una figura histórica como cualquier otra", exige el director de la Fundación Napoleón de París, Thierry Lentz.
La Fundación Napoleón organiza junto con el Museo Jacquemart-André hasta el 3 de abril de 2005 la muestra "Tesoros de la Fundación Napoleón en la intimidad del palacio imperial".
Bernard Chevallier, director del Palacio Malmaison de las afueras de París, que fue la residencia personal de Napoleón, comparte la opinión de sus colegas: "La gente solo ve en él al gran conquistador y al gran guerrero. Casi nadie sabe que a él le debemos las leyes civiles, el Banco Central y las escuelas superiores francesas".
La última vez que Napoleón fue celebrado por las autoridades francesas fue hace más de 35 años, en el 200 aniversario de su nacimiento, el 15 de agosto de 1969. En aquella ocasión hubo una gran exposición en el Grand Palais de París. El entonces presidente Georges Pompidou ofreció un discurso en Ajaccio, la ciudad de nacimiento de Napoleón.
"Después de la derrota de Sedan (1870), la República intentó borrar el recuerdo de Napoleón. Con la I Guerra Mundial, Napoleón se convirtió en mito como vencedor de los prusianos. A fines de los años 60, Napoleón ya no era políticamente correcto", opina Chevallier.
El historiador Guido Braun, del Instituto de Historia Alemán en París, está de acuerdo: "Cada época tiene su propia imagen de Napoleón. Según una encuesta de hace cuatro o cinco años, Napoleón estaba en segundo lugar en una lista de las personalidades históricas más importantes, detrás de Carlos el Grande y antes de Charles De Gaulle".
