Está presente, con o sin síntomas, en una de cada tres mujeres, se desarrolla dentro o pegado a la pared del útero y consiste en la proliferación anormal de células musculares del útero. Aunque no afectan la vida, sí que pueden perjudicar la fertilidad.
Es el mioma uterino o mioma, el tumor benigno más frecuente en la población femenina, el cual a veces se acompaña de la proliferación de fibras del tejido conectivo del útero y entonces pasa a denominarse fibroma.
Ahora, gracias a los últimos avances tecnológicos, su extirpación puede efectuarse mediante cirugías como la endoscopia, la laparoscopia o la histeroscopia, las cuales permiten acceder al útero y operarlo observando la zona de modo directo, sin "abrir el cuerpo" y posibilitando además una rápida recuperación.
El útero es el órgano hueco, en forma de pera invertida, donde se desarrolla el feto. El mioma uterino es una masa de tamaño variable que aparece dentro de la cavidad uterina. Mide de 1-2 centímetros de diámetro y puede alcanzar varios kilos de peso.
Crecer y crecer El mioma puede ser único o múltiple. Crece, en parte, por acción de los estrógenos, las hormonas sexuales femeninas, y si no se lo trata o extirpa, puede llegar a alcanzar un gran tamaño.
Más de un tercio de los miomas no son sintomáticos. Los síntomas iniciales pueden ser desde sensación de plenitud o presión en el bajo abdomen, hemorragia o flujo no relacionados con la menstruación, y dificultad o dolor al orinar, hasta dolor en el área de la pelvis y aumento del perímetro o tamaño abdominal.
Los miomas uterinos no son cancerosos ni comprometen la vida, pero estas durezas de la musculatura uterina que tienen forma redondeada y están constituidas de un tejido normal similar al de las fibras de la matriz, pueden causar molestias y afectar la fertilidad.
El crecimiento de estos tumores se produce en parte por la acción de la principal hormona femenina, los estrógenos, por lo que suelen aparecer hacia los 30 años de edad, y suelen atrofiarse a partir de la menopausia, cuando comienza el declive estrogénico.
Para detectarlos El diagnóstico de los miomas uterinos se efectúa fundamentalmente mediante el estudio ecográfico del aparato genital interno, especialmente mediante la vía vaginal: una exploración indolora.
Mediante la ecografía pélvica o transvaginal, una exploración indolora de la pelvis con ultrasonidos, el mioma se ve como una imagen sugestiva de un tumor sólido.
"La ecografía vaginal es un método diagnóstico de primer orden, al permitirnos detectar de forma precoz la presencia de miomas", explica el doctor Javier Martínez-Salazar, del centro IVI-Madrid.
Otra prueba diagnóstica es el examen pélvico, durante el cual el médico efectúa un palpamiento para detectar masas o cambios en la forma del útero.
Según Martínez-Salazar, "algunas de las consecuencias más importantes de la presencia de miomas son la imposibilidad para conseguir una gestación, que es lo que conocemos como esterilidad".
"Los miomas son causa de un 15% de los casos de infertilidad que se registran entre la población femenina en España. Como consecuencia de los miomas, existe un aumento importante en las posibilidades de sufrir abortos y partos prematuros", señala.
Hasta ahora, el tratamiento más común del mioma uterino era la cirugía mediante la apertura de la cavidad abdominal o laparotomía, o bien mediante una miomectomía, en la que se extirpa exclusivamente el mioma.
También se intervienen mediante histerectomía, una operación en la que se extrae el útero completo, realizada sobre todo cuando los miomas son múltiples o cuando la conservación del útero no se considera imprescindible, como es el caso de la etapa posterior a la menopausia.
La miomectomía puede hacerse en tumores únicos y accesibles, en mujeres en edad fértil, y permite conservar la matriz, mientras que la histerectomía es necesaria cuando el mioma es múltiple, poco accesible, o cuando la conservación del útero no es imprescindible, por ejemplo, luego de la menopausia.
"Sin embargo -añade el doctor Martínez-Salazar-, gracias a los últimos avances tecnológicos, la miomectomia laparotómica va quedando relegada a un segundo plano por el empleo cada vez más habitual de la vía endoscópica".
Síntomas del mioma
-Menstruaciones abundantes -Irregularidades menstruales -Sensación de plenitud abdominal -Dolor pélvico -Esterilidad e infertilidad
