La llegada del nuevo siglo marcó un antes y un después en la industria avícola.
Quedó confirmado que no en vano, a partir de 2001, las empresas que se agitan en el negocio intensificaron sus inversiones en infraestructuras, incorporaron mejoras para mantener a las aves sanas e introdujeron sistemas más eficientes de comercialización.
Todos los cambios tenían como norte aumentar la producción de huevos de gallina, y ahora los resultados hablan de una mejoría en las proyecciones de esta división del negocio.
En cuatro años la producción de huevo en el país aumentó 35%, cifra que resultó más alentadora que las proyecciones de los industriales.
Renovación de fincas
Hoy, Panamá es uno de los países en Latinoamérica con la mayor cantidad de empresas que utilizan tecnología de punta en la producción de huevos.
Todas las empresas avícolas se rigen por normas técnicas y medidas de control sobre inocuidad e idoneidad del producto.
La transformación que se dio en los procesos de producción era inevitable, según Augusto Balderrama, vicepresidente de Alimentos y Mercadeo de Empresas Melo.
El beneficio directo ha sido evidente. En 2002 se obtenían 277 millones 703 mil 640 unidades, mientras que en 2006 la cifra repuntó a 374 millones 670 mil 886, según la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá.
Actualmente, predominan los recintos con mayor capacidad para alimentar y mantener a las aves en óptimas condiciones.
El sistema de alimentación que se utiliza también ha sido renovado. Las fincas que producen huevos de forma comercial tienen "bebederos de niple", con los que se proporciona la cantidad de agua que necesita cada gallina de acuerdo a su edad.
"Anteriormente los animales ponían los huevos en los nidos y en el piso. Ahora todo ha cambiado, tenemos medidas más estrictas de bioseguridad y esto ha ayudado mucho a la industria en general", dijo Jesús Arce, presidente de Pollos Arce.
Al mismo tiempo, los avicultores hacen una selección más exhaustiva de las especies, procurando mejores resultados por cada ejemplar, según Amir Nilipour, doctor en ciencias avícolas y nutrición del sector.
Hace 20 años las gallinas ponedoras en Panamá producían cerca de 200 huevos durante su vida productiva, que dura aproximadamente 72 semanas, pero hoy la historia es otra. Cada gallina pone entre 300 y 320 huevos, lo que significa que en el país se producen cerca de 3 mil cajas de huevo de 360 unidades diariamente.
Retos a corto plazo
La meta es producir cerca de ocho mil cajas diarias, pero los esfuerzos para lograr el aumento en la producción están ligados al consumo.
Debora Toledano, de Productos Toledano, indicó que se viene trabajando desde hace ocho años en campañas de promoción, con el fin de dar a conocer todos los beneficios que tiene el producto y así limpiar la imagen de la proteína más económica que tiene el país.
"Todo esto ha causado una mayor demanda de productos, por lo que se han hecho inversiones en nuestras instalaciones de producción por un millón de dolares", recalcó la ejecutiva.
El próximo año se vislumbra especialmente difícil para las empresas avicultoras, debido al constante incremento en el coste de producción, que supone la imparable subida de los precios de las materias primas para la alimentación del animal.
Por 10 años el huevo ha mantenido un precio aproximado por unidad de entre 10 y 12 centésimos. Esta es, precisamente, una de las ventajas competitivas del producto frente a otras fuentes de proteínas.

