POLÍTICA. AMIGOS Y PARIENTES DE TORRIJOS EN EL SERVICIO EXTERIOR.

Quiénes dan la cara por Panamá

A veces es más efectiva la vinculación personal que la carrera diplomática, afirma el canciller Lewis Navarro. Embajadas y consulados son un ‘botín político’, según el politólogo Carlos Guevara Mann.

Quiénes dan la cara por Panamá
Canciller: "No todo el servicio exterior puede ser de carrera diplomática".

Como candidato a la Presidencia, Martín Torrijos se comprometió a convertir el servicio exterior panameño en un "servicio profesional de carrera para evitar la politiquería en las relaciones internacionales y transformarlo en un instrumento del desarrollo humano y sostenible". Ahora que Torrijos está en el poder, ha dejado esa promesa de campaña un poco en el olvido.

Samuel Lewis Navarro, el primer vicepresidente y canciller, considera "normal" que se abran espacios políticos en el servicio exterior. La razón consiste, según sus propias palabras, en que "hay áreas muy específicas [en ultramar] donde más valioso es alguien que tenga el vínculo personal con el Presidente o el vínculo personal con el canciller...". ¿Cuáles son esas áreas específicas? Lewis Navarro no las detalló.

Las caras

Una revisión del personal recientemente designado en embajadas y consulados revela la cercanía que mantienen algunos de los elegidos con el Palacio de las Garzas.

Liliana Fernández –la hija mayor de Marco Fernández, hermano de la primera dama, Vivian de Torrijos– fue designada como cónsul general de Panamá en Londres, en reemplazo de Verónica Vallarino, una de las nietas del industrial y banquero Joaquín José Vallarino, que en el quinquenio pasado actuó como asesor presidencial de Mireya Moscoso (1999-2004). Verónica, a su vez, había sustituido en el cargo a su prima Caroline Montenegro Vallarino, que ocupó esa posición en la administración de Ernesto Pérez Balladares (1994-1999). Caroline es hija de Raúl Montenegro, ex ministro de Gobierno y Justicia de Pérez Balladares.

Liza Lu, nueva cónsul de Panamá en Buenos Aires, Argentina, es la madre de Tuira Torrijos, medio hermana y ahijada del presidente, Martín Torrijos. Santiago Torrijos Oro, hijo de Vielka Oro –ex subgerente del Instituto Panameño de Turismo– y Santiago Torrijos, primo del Presidente de la República, es el cónsul de Panamá en Las Palmas de Gran Canarias, España. Su hermana, Flor Torrijos Oro, es la jefa de asuntos internacionales en la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).

Precisamente, el tío de ellos, Hugo Torrijos Richa, es el asesor presidencial para asuntos marítimos de la actual administración. La influencia del asesor presidencial se extiende hasta Rotterdam, Holanda, donde fue designado su concuñado Luis Ramírez como cónsul. Además, el hijo homónimo de Torrijos labora en la oficina de Seguridad Marítima de la AMP, en Nueva York.

Aida Torrijos Herrera, la nueva cónsul de Panamá en Santo Domingo, República Dominicana, es hermana del general Omar Torrijos, padre de Martín. En Miami, Estados Unidos, el cónsul general es Alberto González Abadía, hermano mayor de Félix Pille González, compadre del Presidente.

También en Florida está Roberto Cordovez como cónsul en Tampa. En sus años de juventud, Cordovez coincidió con Torrijos en Saint Johns Military Academy en Delafield, Wisconsin, y en Texas A & M University. En Saint Johns, también en aquella época, estudió Omar José Torrijos, hermano y asesor del Presidente.

Giancarlo Soler Torrijos es el representante adjunto de Panamá ante la ONU, mientras que el ex teniente coronel Roberto Díaz Herrera, primo del desaparecido general, es el embajador en Perú.

En el siempre codiciado consulado de Pireos, Grecia, fue designado el banquero Antonio Fotis Taquis Ochoa, que también ostenta el cargo de embajador. Tony Taquis formó parte del equipo encargado de la recolección de fondos en la campaña de Torrijos.

En Kobe, Japón, se encuentra Juan Antonio Suárez, hermano de Eliécer Suárez, jefe de la escolta personal del Presidente. Los hermanos Suárez estudiaron en el Instituto Pedagógico, alma mater de Torrijos. Pireos y Kobe están entre los 10 consulados de marina mercante que mayor recaudación tuvieron en el último año.

La justificación

Pero más allá de cualesquier parentescos y amiguismos, el canciller Lewis Navarro dijo que su prioridad es que esas designaciones políticas correspondan a personas con un nivel profesional; que al momento que estos elegidos representen al país, lo hagan de una manera "digna" y con un objetivo similar al que trazó el Gobierno.

Lewis Navarro no concibe un servicio exterior desconectado con la política de desarrollo económico de Panamá. Las embajadas y consulados, dice, deben servir de promotores del país.

Agregó que si uno se toma la molestia de buscar información referente al servicio exterior estadounidense, encontrará que dos terceras partes "son designaciones políticas" sin ninguna vinculación con la estructura del Departamento de Estado o con la carrera diplomática de Estados Unidos.

Voces críticas

El politólogo Carlos Guevara Mann tiene una explicación para esta tradicional práctica en la designación de amigos, familiares y estrechos copartidarios en embajadas y consulados. El servicio exterior, dijo, no se maneja como "un servicio público, sino como un botín político". Por ende, las designaciones se llevan a cabo de acuerdo con criterios clientelistas y patrimonialistas: "se nombra al que se le debe un favor político o al pariente o amigo para que enriquezca y contribuya a enriquecer a su patrocinador".

En este contexto –agregó– es lógico que la calidad de los funcionarios del servicio exterior diste mucho de ser cuando menos apropiada. "La mayoría de los funcionarios es, francamente, ignorante: no saben escribir o, más generalmente, expresarse debidamente; desconocen el contenido de la agenda internacional; se conducen y se comportan indebidamente. Son las intrigas y las posibilidades de aprovecharse lo que los motiva, no el interés ciudadano", opinó.

Las consideraciones de Guevara Mann, quien ocupara la dirección de Política Exterior de la Cancillería durante los primeros años de la administración Moscoso, coinciden con las denuncias que en una ocasión formulara Roko Setka, presidente del Colegio Nacional de Diplomáticos de Carrera. Según Setka, en el servicio consular mercante impera una ley no escrita que facilita a los cónsules la obtención de ingresos que alcanzan el doble de la cantidad que reportan al fisco nacional. La suma anual que –entre todos– reportan al tesoro, está por el orden de 56 millones de dólares, según los cálculos del también docente universitario.

La otra mitad, dijo, es repartida en tres partes en una transacción en la que participan el cónsul y el vicecónsul de cada circunscripción consular rentada de la marina mercante; las oficinas de abogados que manejan el abanderamiento de naves y la apertura de sociedades anónimas, y –por último– la persona que designó al funcionario consular en el puesto que desempeña.

Ahora, como asesor del ministro de Gobierno y Justicia, Héctor Alemán, Setka prefirió no hacer comentarios sobre el servicio exterior.

Designación por ‘méritos’

A juicio del canciller Lewis Navarro, las designaciones hechas en el servicio exterior han sido fundamentadas en el "mérito de la persona". Es más, se enorgullece al señalar que esta administración ha nombrado en el servicio exterior al mayor número de funcionarios de carrera diplomática y especialistas en relaciones internacionales: 14, diez de los cuales son embajadores y el resto cónsules.

"OK... ¿que si tienen alguna vinculación política con el partido gobernante? Por supuesto que tienen que tenerla. Es más, cuando hablamos de vinculaciones políticas son vinculaciones políticas... Si es una designación política es porque hay una vinculación política con el gobierno que triunfó en las elecciones", señala el canciller.

No obstante, advirtió que también se ha designado en esos cargos a personas que no fueron partidarias de la campaña de Torrijos, aunque no dio nombres.

"No todo el servicio exterior puede ser de carrera diplomática. Hay representaciones políticas como las hay en todas partes del mundo", dijo el canciller.

La hija de Noriega

En la lista de nombramientos en el servicio exterior figura Sandra Noriega, una de las hijas del encarcelado ex hombre fuerte de Panamá, Manuel Antonio Noriega, en la Embajada de Panamá en República Dominicana, bajo la responsabilidad de Miroslava Rosas Vargas, hija de la ex gobernadora de Panamá Doris Vargas de Rosas.

Miroslava Rosas, sobrina del presidente del opositor partido MOLIRENA, Jesús Lisímaco Rosas, fungió como cónsul general de Panamá en Santo Domingo entre 1983 y 1990. Precisamente en ese periodo, Noriega gobernó Panamá con saña.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Victoria vecinal en el Casco Antiguo: alcalde Mizrachi confirma que comercios ocupaban plazas sin pagar. Leer más
  • PASE-U 2026: lo que debes saber del primer pago del Ifarhu y cuándo será. Leer más
  • Noches sin silencio: vecinos denuncian exceso de ruido en fiestas en la Casa de la Municipalidad. Leer más
  • Denuncian ante la Fiscalía Anticorrupción a la representante de Ancón, Yamireth Batista. Leer más
  • La ilegalidad tuvo responsables en la Lotería Nacional de Beneficencia. Leer más
  • Fuertes lluvias obligan a abrir la barrera para retener desechos en el río Juan Díaz. Leer más
  • IMA anuncia calendario de las agroferias para este 4 y 5 de mayo. Leer más