Miguel Ordóñez regresó de Estados Unidos con la maleta llena de optimismo y agradecido por el buen año que está teniendo en el deporte que considera su pasión: el golf.
El mejor jugador de Panamá en la actualidad viene de participar en la edición 40 del U.S. Mid-Amateur, que se jugó en Sankaty Head Golf Club, en Nantucket, Massachusetts.
Su actuación quedará grabada como una de las mejores de la región, al concluir entre los mejores 32 del torneo, que se disputó bajo el sistema match play y en el que comenzaron 264 golfistas la ronda de clasificación.
Ordóñez es el segundo jugador centroamericano que gana un partido y llega a esa fase de los 32 mejores finalistas de la competencia, que fue ganada por el estadounidense Stewart Hagestad.
El golfista panameño está satisfecho con su desempeño en 2021 y lo califica como el mejor de su carrera, de 32 años en este deporte. Le agradeció a la Asociación Panameña de Golf por la iniciativa de traer a Hernán Rey a dictar un curso de alto rendimiento, con el que mejoró su aspecto técnico y su biomecánica.
¿Qué representa quedar entre los 32 mejores de este torneo?
Para mí, representa un premio al esfuerzo, a mi perseverancia, dedicación y a los sacrificios que he tenido que hacer. Mi trabajo y mi vida personal me mantienen muy ocupado, soy agradecido con Dios y con mi esposa, que esta embarazada de mi segundo hijo, porque este 2021 me ha sonreído de muchas maneras. Ha sido un gran año fuera y dentro de la cancha, aunque siento que no he llegado a mi límite, todavía debo mejorar mi consistencia y el juego corto.
“ 2021 ha sido un gran año fuera y dentro de la cancha y tenemos muchos planes para el año que viene”.
Miguel Ordóñez
Un torneo difícil, ¿qué pasó en su último match?
Este es un torneo muy complicado. Tienes que jugar 36 hoyos para clasificar entre los 264 jugadores que lo comienzan. Luego pasan los 64 mejores. Siempre está el factor suerte y siento que en mi último match, contra Brad Nurskim, arranqué rápido, incluso me fui arriba en el hoyo 10 y en el 13 me empató con un birdie. Su juego se calentó en el momento indicado y lo capitalizó. Esto sucede en el golf.
¿Cómo mejora esto su ranking?
Esto es un tema muy complejo. En enero de 2020 fue revisado el sistema de puntuación. En otros tiempos, mi actuación en este torneo hubiese sido más significativo. Hay que esperar por los puntos que se adjudican. Mi posición en el ranking es de 269 en el mundo, estoy a la expectativa de lo que puedo sumar por mi desempeño. Soy el segundo centroamericano en llegar a la fase de match play y ganar un partido. El otro es el guatemalteco Alejandro Villavicencio.
¿Qué representa esta oportunidad para el golf panameño?
Es muy difícil hablar del impacto de lo que uno hace. Ojalá se tome como un mensaje de inspiración para el golf panameño, de que las cosas se pueden lograr con un poco de garra, disciplina, empeño, de querer hacer las cosas bien y alcanzar cosas grandes. Recibí muchos mensajes de apoyo.
Viene de menos a más, ¿hacia dónde apunta su carrera?
Ya son 32 años de carrera en este deporte y nunca antes he jugado como lo estoy haciendo ahora; ni cuando estaba en el college. Tengo que agradecerle a muchas personas, entre ellas, a Hernán Rey, quien por medio del programa de Alto Rendimiento de Apagolf me ayudó mucho en el aspecto técnico y la biomecánica de mi juego, me ha simplificado el camino, dándome una tranquilidad mental para jugar. Apunto a ganar un LAAC o un US Mid Amateur para cumplir con un sueño de jugar en el Master de Augusta.

