Alavés continuó su marcha sorprendente en la Copa del Rey y disputará por segunda vez en su historia la final de un torneo relevante, tras imponerse ayer, miércoles, 1-0 al Celta de Vigo.
Luego del empate sin goles firmado por ambos bandos en la ida, Edgar Méndez se vistió de héroe a los 82 minutos, con el tanto que dio al club del País Vasco el inesperado boleto para la final del 27 de mayo, en la que se medirá al bicampeón defensor Barcelona.
El conjunto catalán superó la víspera al Atlético de Madrid por un marcador global de 3-2.
La única final que el Alavés ha disputado en su historia data de 2001, cuando cayó ante Liverpool en la Copa de la UEFA, conocida actualmente como Europa League. Celta, cuatro veces subcampeón de copa, no se instala en la final desde 2001.
“Esta final es un regalo, más en este primer año en primera después de tantas temporadas abajo. Estoy muy agradecido a todos”, dijo el técnico argentino del Alavés, Mauricio Pellegrino.