El alcalde de Sochi aseguró ayer que no hay racismo en la ciudad que será sede de partidos en la Copa del Mundo del próximo año, donde el mes pasado hubo un desfile criticado por la FIFA porque personas se pintaron los rostros de negro. El desfile en esta ciudad, un popular balneario para los rusos en la costa del mar Negro, fue en la antesala de la Copa Confederaciones.
El alcalde Anatoly Pakhomov dijo que “tenemos que educar a los residentes de la ciudad sobre lo que puede ser inapropiado para otras etnias”.