Alex Smith vio a los Chiefs de Kansas City maniobrar en la primera ronda de la lotería en abril y seleccionar a Patrick Mahomes II, y sabía bien que el equipo veía al joven quarterback de Texas Tech como el hombre que eventualmente ocuparía su puesto.
Hasta ahora en la campaña, el veterano mariscal de campo está obligando a los Chiefs a reconsiderar sus planes.
Smith tuvo dos de las mejores actuaciones consecutivas de su carrera de 13 años, en una victoria de 42-27 sobre Nueva Inglaterra y otra de 27-20 la semana pasada sobre Filadelfia.
Ha lanzado cinco pases de touchdown sin intercepciones y su rating de 134.1 es el mejor entre los quarterbacks que han sido titulares en dos partidos.
En casi todas las estadísticas está en el mejor nivel de su carrera.
Sus 9.8 yardas por intento son casi dos yardas que su mejor tasa previa. Y el promedio de 309.5 yardas por partido es 110 mejor que el de su carrera.
Lleva un ritmo para 40 pases de touchdown, casi el doble de los 23 que lanzó en su primera campaña en Kansas City. Evidentemente, la presión de tener un heredero es buena.
“Sin dudas”, dijo Smith esta semana. “Ya lo he dicho, la realidad es que hubiésemos o no seleccionado a Pat, yo tengo que tomar esa decisión por ellos. Uno da lo máximo o no. Si no lo haces, no vas a durar mucho. Esa es la realidad cuando uno está en una etapa tan avanzada en su carrera. Tiene que probarse a sí mismo”.
Especialmente cuando eres un quarterback de 33 años que nunca ha llegado al Super Bowl.
