Alonso Edward, de Panamá, sabía que ayer se definía todo en la prueba de los 200 metros libres en Zúrich, Suiza.
Su principal rival, el jamaiquino Nickel Ashmeade, tenía el mismo pensamiento que el criollo y ambos sacaron toda la velocidad que podían generar sus piernas.
El panameño, en esta ocasión, controló los nervios, las lesiones ni se asomaron y sacó candela en la pista de Zúrich, no solo para imponerse en una gran carrera a Ashmeade, sino también llevarse el título de la Liga de Diamante, algo que había conseguido Irving Saladino.
Y aunque todavía falta una prueba en la Liga de Diamante, ya la carrera de 200 metros planos cerró su calendario, por lo que el istmeño terminó en la primera posición.
Edward, con un tiempo de 19.95, fue el más veloz y observó como Nickel Ashmeade finalizó con cronómetro de 20.01.
Tras este resultado, Edward sumó 19 puntos y su gran rival, 18.
En la carrera, que fue una batalla entre Panamá y Jamaica, ya que otro representante de esa isla, Rasheed Dwyer, fue tercero en la carrera con 20 segundos y 21 centésimas.
El francés Christophe Lemaitre acabó en cuarta posición, con varios metros de retraso.
BOLSA ECONÓMICA
Fuera de ubicarse como el mejor de la temporada en los 200 metros, Edward se hizo acreedor a una bolsa de 40 mil dólares por ganar el circuito.
Fue a inicios de junio cuando Edward empezó a entrar en carrera para ser el mejor de la temporada en la Diamond League al dominar la gala de Roma con tiempo de 20.19 segundos y al mes siguiente dominó en Lausana con 19.84, su mejor registro de la temporada.
El 11 de julio en la parada de Glasgow el panameño volvió a imponerse en los 200 metros con tiempo de 20.25 segundos.
Edward fue superado el pasado domingo 24 de agosto en Birmingham por Ashmeade; sin embargo, ayer jueves volvió a la cima con el triunfo en Zúrich.
Al terminar la carrera de ayer, el panameño alzó los brazos, se agarró la cabeza y su mirada reflejaba emociones encontradas.
Se arrodilló. Al levantarse buscó la bandera panameña, con la cual se arropó y paseó por la pista celebrando su triunfo.
