Las explicaciones ofrecidas por Fernando Alonso (Renault) a los comisarios deportivos del Gran Premio de Mónaco, por dar una vuelta sin el alerón trasero, convencieron a éstos, que decidieron "no tomar acción alguna".
"Les he dicho que iba conduciendo despacito, que no ponía en peligro a los demás ni a mí y que estábamos en Mónaco, en donde, por suerte o por desgracia, no hay escapatorias, ni un trocito de hierba para aparcar el coche. Después de eso nos dimos las gracias, nos despedimos y ya está", comentó después Fernando Alonso.
Por último añadió: "no entendí muy bien por qué me llamaron, pero después de eso, todo bien, y para la carrera ningún problema".
El R28 aún se puede mejorar algo para la decisiva sesión de clasificación de mañana, sábado, y eso da esperanzas a Alonso de conseguir un buen puesto en la formación de salida.
