Ángel Cabrera y su hijo homónimo lograron el domingo un marcador de 60 golpes, 12 debajo del par, y se coronaron durante su primera participación en el PNC Father-Son Challenge.
Los argentinos abrieron con una tarjeta de 59 impactos en el Ritz-Carlton Club y fueron desafiados solo brevemente por los campeones anteriores, David Duval y Nick Karavities, en este certamen en el que participan duplas de un golfista y uno de sus descendientes en el formato de scramble.