El recurso experimental del videoarbitraje (VAR) el miércoles en el partido amistoso que España le ganó a Francia 2-0, permitió impartir “justicia” para los hombres de la Roja, mientras para los Bleus, la tecnología “mata” un poco la emoción.
“El videoarbitraje ha hecho justicia”, aseguró el seleccionador español, Julen Lopetegui, nada más acabar el partido, apoyado por su homólogo francés, Didiers Deschamps. “Si permite corregir errores como fue el caso, incluso aunque fuera en perjuicio nuestro como fue el caso, me parece bien para la equidad deportiva”, afirmó Deschamps.
El árbitro alemán Félix Zwayer consultó con su asistente de video para anularle un gol a Antoine Griezmann porque Layvin Kurzawa, estaba en fuera de juego cuando se inició la jugada, aunque el linier no señaló la acción. Después, volvió a recurrir al VAR para dar por bueno el segundo gol de España, anulando el fuera de juego que se le había señalado a Gerard Deulofeu.
“La tecnología ayuda al fútbol. Son importantes las medidas que ayudan al fútbol. Hoy nos han venido bien, pero también será así cuando vengan en nuestra contra. Es algo muy bueno”, dijo el central español Sergio Ramos. Pero, si las imágenes no dejan lugar a duda para solucionar jugadas problemáticas, hay quien juzga que también servirán para quitarle emoción y sentimiento al fútbol. Algunos temen que la celebración y alegría por el gol se diluya cuando haya que esperar a una decisión arbitral, que como en el caso del miércoles, llega decenas de segundos después de que el balón ha traspasado la línea de gol.
En la primera acción, Griezmann y sus compañeros ya habían mostrado toda su alegría, antes de cambiar la sonrisa por la decepción. “No desestabiliza, pero fastidia, porque tienes que esperar para celebrar el gol”, comentó el delantero francés, mientras para su compañero Kevin Gameiro, “rompe un poco la belleza del partido”. Los cerca de 80 mil espectadores del Stade de France se vieron por un momento inmersos en la incertidumbre, ya que sin acceso a una repetición, tuvieron que intuir por los gestos del árbitro, haciendo la señal de una pantalla o acercando la mano a su auricular, que recurría a la asistencia por video. “Por un momento hay suspenso, con decisiones para saber si lo es o no lo es. Es necesario”, consideró el barcelonista Gerard Piqué, insistiendo en que “seguro que va a ir mejor, yo lo veo muy claro”. Igual de convencido con esta tecnología se mostró ayer miércoles el presidente de la liga española, Javier Tebas, para el que el VAR “es imparable”.
