Real Cartagena (del portero panameño José Calderón), finalista en el torneo Clausura de 2005 y en su cuarta participación en segunda división en el fútbol colombiano, denunció presuntas amenazas de muerte contra sus miembros y reiteradas acciones violentas de una barra brava en medio de una pobre campaña.
El autobús del club ha sido blanco de las piedras lanzadas por los fanáticos en las últimas semanas y de amenazas de muerte por las redes sociales, según su presidente.
La situación la denunció el popular equipo a las autoridades y obtuvo permiso de la liga profesional, Dimayor, para jugar sin público ante el temor de nuevas agresiones. “Real Cartagena se declara una víctima de los ataques sistemáticos de un mal llamado grupo de hinchas que se ubica en la tribuna sur del estadio Jaime Morón”, dijo el presidente y propietario del club, Rodrigo Rendón, el miércoles por la noche en una entrevista con Caracol Radio. “Para nosotros son actos de terrorismo, cuatro ataques al autobús”.
Las amenazas por las redes sociales contra los integrantes del plantel no paran y el delantero Jhon Freduar Vásquez, irritado por esta situación, desafió a los fanáticos a pelear.
José William Rodríguez, médico del plantel, fue lesionado por una esquirla de vidrio en el primer ataque contra el autobús, y en el último el futbolista Wilmer Palacios fue alcanzado por una piedra. Las lesiones no fueron de cuidado. La Dimayor pospuso el encuentro. José Fernando Santa, exdefensor de Atlético Nacional y de la selección de Colombia, es el técnico de Real Cartagena y en la nómina figura el guardavallas panameño José Calderón.
