Por séptima ocasión en la historia, Tauro FC y Árabe Unido se verán las caras en una gran final.
Los dos equipos más ganadores del fútbol panameño chocarán está noche en un encuentro por el título del torneo Clausura que promete muchas emociones y goles en el estadio Rommel Fernández.
Son los 15 campeonatos de los colonenses ante las 12 estrellas de los taurinos.
Ambos equipos llegan igualados para este desafío con tres finales ganadas para cada lado.
Árabe busca extender su dominio reciente en el fútbol panameño con su cuarto título en los últimos dos años.
Los actuales campeones tienen 10 años sin perder en esta instancia, en una racha que los ha visto celebrar las últimas siete finales que han disputado.
Sin embargo, esa cadena no asusta a los Toros.
Su técnico, Rolando Ñato Palma, ya aclaró que solo tienen un objetivo en mente y es poner fin a una larga sequía de cuatro años sin levantar una copa.
Para eso el cuadro taurino apuesta a la experiencia del defensor de la selección nacional Felipe Baloy, quien en su regreso al fútbol panameño se prepara para disputar su primera final en Panamá.
“Nosotros sabemos lo que es Árabe”, destacó Baloy.
“Han disputado las últimas finales, han sido campeones y va a ser difícil, pero Tauro está preparado para enfrentar a cualquier rival”, aclaró el autor de tres goles en su regreso a la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
Tauro viene de perder las dos últimas finales en que se enfrentó al Expreso Azul, la última en el primer torneo bajo el nombre de la LPF hace ocho años cuando cayó en La Chorrera por 3-2.
Los colonenses llegan a su cuarta final bajó la dirección del técnico colombiano Juan Sergio Guzmán en un semestre que el mismo entrenador calificó como el “más difícil” e “irregular” desde que llegó a Panamá a principios de 2015.


Árabe se metió “gateando” a semifinales, aclaró Guzmán, ganando en la última fecha con un tanto de Nelson Russo Barahona.
Pero después de eliminar al favorito y líder Plaza Amador en ruta a la final, los colonenses pasaron de gatear a consolidar su forma de siempre con un juego que tiene al Russo Barahona como el ahora dueño de la orquesta de la costa atlántica.
“Estoy contento porque me pude adaptar rápidamente a las exigencias del profe y estoy muy feliz de estar en la final”, destacó Barahona.
Tanto Árabe como Tauro han entrenado durante los últimos días en el Rommel, una cancha que pese a que sirve de hogar para los taurinos, según Ñato Palma no significa algún tipo de ventaja para la final.
Y juzgando por los resultados de los Toros en el Rommel, la realidad es que solo pudieron ganar uno de los siete partidos que jugaron de local en el llamado Coloso de Juan Díaz.
Recordemos que Tauro y Árabe no se enfrentaron en el Rommel Fernández en este Clausura.
Para dicho partido los Toros hicieron de local en el estadio Suman Carrillo de la Universidad Nacional donde igualaron 0 por 0.
Los dirigidos por Palma sí lograron vencer al Expreso Azul en su enfrentamiento en Colón en un partido lleno de goles que terminó 5-3.
En cuanto a sus choques en el Rommel, desde que Jeringa Guzmán asumió el mando del Árabe, ambos equipos se han enfrentado en cinco ocasiones, con ventaja para los Toros con dos victorias, dos empates y una sola derrota.
Si hay un factor que tiene inspirados al Expreso Azul es el poder dedicarle el título a Amílcar Henríquez.
La inesperada y violenta muerte del símbolo colonense tiene a todo el grupo pensando en ganar la copa para que Amílcar pueda también celebrar desde el cielo.
“Pasamos un momento muy difícil con su fallecimiento y esperamos poder ofrecer una gran espectáculo en la final para que él lo disfrute desde el cielo”, señaló Barahona. Otro ingrediente adicional que trae la final es que el ganador clasificará directamente a la fase final de la Liga de Campeones de Concacaf, a jugarse el próximo año con los clubes de México y la MLS.
Mientras que el perdedor jugará en la fase previa de la Concachampions que se jugará en el mes de agosto.





