Luis Scola volvió a ser ayer el guía de la selección argentina de baloncesto, que derrotó a la de Brasil por 93-89 y se clasificó a los cuartos de final del Mundial de Turquía.
Scola, máximo anotador del Mundial, logró 35 puntos para inclinar del lado albiceleste un partido muy parejo. Argentina jugará el jueves por un puesto en las semifinales frente a Lituania, que hoy venció a China por 78-67.
Scola estuvo bien secundado por el alero Carlos Delfino con 20 puntos y Hernán Jasen con 15, mientras que en Brasil sobresalió el base Marcelo Huertas con 32.
El primer cuarto mostró la mejor versión del clásico sudamericano, con un juego abierto, dinámico y efectivo, reinando la paridad con los dos equipos alternándose el liderazgo del marcador.
Con una formación pequeña, Brasil buscó forzar el alejamiento de Scola de la canasta y lo logró, pero la efectividad del argentino no decayó y comandó a su equipo en la ofensiva.
Argentina impuso un ritmo más lento, con posesiones largas y sosteniendo su ofensiva con una alta eficacia en triples (5/6), destacando Delfino con tres.
Por su parte, Brasil basó su ofensiva en la velocidad de sus perimetrales Huertas y Leandro Barbosa, que con 10 puntos cada uno mantuvieron la igualdad en un primer cuarto que finalizó igualado en 25.
En el segundo período, los dos equipos ajustaron sus defensas y el juego tuvo más fricción.
Los albicelestes se mantenían al frente por su eficacia y sacrificio ante un Brasil ordenado y conducido magistralmente por Huertas. El ingreso del veterano tirador Marcelo Machado le dio una vía extra de puntos a la canarinha.
Pero la efectividad argentina no decayó y con un tanteo repartido pudo sacar una luz de seis puntos (46-40) a un minuto del final del descanso. Pese a no tener un buen cierre en la primera mitad, Argentina hizo los ajustes necesarios en el cuarto final para llevarse el triunfo.
Los argentinos mostraron un juego sólido en la defensa en los minutos finales.
