Andy Murray confirmó su dominio en el planeta tenístico ganando su primer Masters, un triunfo que le permitió acabar la temporada por primera vez como número 1.
¿Podrá conservar su plaza mucho tiempo? ¿Quiénes serán sus principales rivales en 2017?
El ascenso irresistible del británico se construye con una segunda mitad de la temporada espectacular: 8 torneos ganados de 10 jugados desde mediados de junio, incluidos Wimbledon y los Juegos Olímpicos.
Su principal rival, el serbio Novak Djokovic, ha vivido un gran vacío desde que logró el último gran título que le faltaba, Roland Garros.
Otra clave: la marcha de Amélie Mauresmo y el regreso en primavera como entrenador del excampeón Ivan Lendl, el hombre que llevó a Murray a sus primeros grandes éxitos en 2012 (US Open y Juegos de Londres) y 2013 (Wimbledon). Murray también cambió de actitud.
Nervioso y susceptible a perder la compostura en la cancha, llegando incluso a insultar a su propio clan durante un partido, Murray fue incapaz durante mucho tiempo de canalizar su estrés.
Cambio radical este año, que el jugador justifica por el nacimiento de su primera hija, Sophia. Considerado como un obseso del trabajo y un estajanovista del tenis, Murray ha comprendido finalmente la necesidad de reposarse entre dos torneos. Murray conservará el nº1 hasta, al menos, la primavera (boreal) de 2017.
Comenzará la temporada con 630 puntos de ventaja sobre Djokovic y una sola final que defender, la del Abierto de Australia.
El serbio, en cambio, hizo una primera parte de la temporada, hasta Roland Garros, portentosa, por lo que tendrá muchos puntos que defender al inicio del próximo curso.
El principal problema para Murray será sobre todo saber gestionar su nuevo estatus, el ser a partir de ahora el hombre a batir en el circuito, y el aumentar sus títulos de Grand Slam, ya que hasta ahora solo suma 3 grandes, por los 12 de Djokovic.
Más allá de la defensa del nº1 mundial, Murray ya ha señalado que los torneos del Grand Slam serán su prioridad en 2017.
“Ahora que soy nº1, evidentemente me gustaría seguir. Sé que va a ser extremadamente difícil repetir un año tan exitoso, pero son sobre todo los torneos del Gran Slam los que me hacen avanzar. Cuando marcho de casa en diciembre para entrenarme, tengo el Abierto de Australia en mente. Los Grand Slam son mi gran motivación”, declaró el domingo tras ganar el Masters.
A corto plazo, nadie está en disposición de amenazar a Murray desde el punto de vista de la clasificación mundial, pero el tiempo de permanencia del británico en la cumbre dependerá también de que reaccione o no Djokovic.
El serbio ha vivido un increíble bajón de rendimiento desde que conquistó Roland Garros, el último Grand Slam que faltaba en su palmarés.
¿Se recuperará? Djokovic espera poder recargar baterías antes del inicio de la próxima temporada, sobre todo mentalmente, para volver a su mejor nivel.
El nº3, el canadiense Milos Raonic, es a sus 25 años el hombre del futuro y ya llevó a Murray al límite en las semifinales del Masters, teniendo una pelota para ganar al británico.
