Arsenal y Mánchester City, ambos en una situación delicada, se enfrentan mañana domingo en la 30ª jornada de Premier League en un partido que podría borrar las últimas esperanzas de clasificar a la próxima Liga de Campeones a los Gunners, en caso de derrota, y poner un poco más en dificultades a Arsene Wenger.
Difícil decir quién tiene más que perder entre Arsenal, solo sexto con 50 puntos, y Mánchester City, tercero, 7 unidades por delante y un partido más. Mientras que los Gunners se juegan lo que les resta de credibilidad y una 19ª temporada consecutiva en Champions, Pep Guardiola se bate con los Citizens para mejorar una clasificación que esperaba mejor. La visita al Emirates, que será seguida en abril de una revancha en Copa de Inglaterra, se anuncia tensa.
La suerte de Wenger, cuyo contrato expira al final de una temporada que no está lejos de ser catastrófica, sigue siendo un tema de debate desde hace semanas. Tras la derrota del sábado (3-1) contra West Bromwich, la cuarta en cinco salidas, aseguró que ya había tomado su decisión sobre su futuro. Según los medios de comunicación ingleses, los dirigentes le habrían propuesto una prolongación de dos años al término de la temporada. Wenger afirma tener todo “claro en su mente”, pese a que todo no está“arreglado”, y hará conocer su decisión pronto. ¿Tal vez tras el partido contra el City?
Queda una pequeña esperanza para un Arsenal al borde del abismo, con dos partidos menos.
