Para los amantes de la nostalgia, el Abierto de Australia podría regalarles otro clásico entre Roger Federer y Rafael Nadal.
Ambos están en sectores opuestos del cuadro principal y solo necesitan ganar sus respectivos duelos de semifinales para chocar por el título en Melbourne Park, donde Federer busca su 18va corona de un Grand Slam y Nadal su 15ta.
Nadal levantó seis puntos de set en la segunda manga contra uno de los tenistas con el mejor saque del circuito, y derrotó ayer 6-4, 7-6 (7), 6-4 al tercer preclasificado Milos Raonic.
El español disputará las semifinales de un Grand Slam por primera vez desde que ganó el Abierto de Francia en 2014.
Su próximo oponente es Grigor Dimitrov, que con sus 25 años es el único de los semifinalistas menores de 30.
Federer y Stan Wawrinka (4) disputarán una semifinal suiza la noche previa al duelo entre Nadal y Dimitrov en la Arena Rod Laver.
Esta es la primera vez desde el Abierto de Francia de 1968 que tres treintañeros están en las semifinales de un major.
Nadal prefirió no analizar demasiado la situación. Tampoco quiere pensar en la final, ni siquiera en su próximo oponente.
“Déjenme disfrutar esta victoria, estar en las semifinales”, dijo el español de 30 años. “Esto es algo fabuloso para mí, es un buen comienzo de temporada”.
