En el Abierto de Australia del año pasado, los tenistas fueron sorprendidos por informes sobre una plaga de arreglo de partidos en su deporte. Cada conferencia de prensa parecía una emboscada, con una avalancha de preguntas sobre corrupción. Este año, Roger Federer, Novak Djokovic y el resto de las grandes estrellas del tenis estaban mejor preparadas. Ya tenían listas sus respuestas, y hasta se dieron el lujo de bromear al respecto. Nueve jugadores y oficiales fueron sancionados por la Unidad de Integridad del Tenis en 2016, la mayor cantidad en un mismo año desde que el organismo fue creado en 2008. Otros dos jugadores se sumaron a la lista en las dos primeras semanas de 2017. Para ser precisos, se dijo que solo 292 partidos generaron apuestas sospechosas entre más de 114 mil el año pasado.
TENIS
Australia vuelve a estar en el ojo de la tormenta
15 ene 2017 - 05:00 AM