Chris Sale permitió que un corredor de Toronto se robara el home, y los Azulejos derrotaron ayer 7-5 a los Medias Rojas de Boston para estropearles su primer juego de la temporada en el Fenway Park y su fiesta por la coronación en la última Serie Mundial.
El encuentro resultó histórico.
Fue la primera vez que dos mánagers nacidos en Puerto Rico se enfrentaron en un duelo de las mayores: Charlie Montoyo, de Toronto y Alex Cora, de Boston.
Mookie Betts se ponchó tirándole cuando había dos outs del noveno episodio, para que concluyera un encuentro que terminó con desazón para los fanáticos locales, luego de iniciar con un ambiente festivo.
Los Medias Rojas recibieron sus anillos de campeones, cada uno con 185 diamantes, rubíes y zafiros, durante una ceremonia en la que participaron también los Patriots de New England, monarcas del último Super Bowl.
Luego, Boston se mostró muy distante de la gloria y cayó a una foja de 3-9.
El regreso al Fenway no logró desperezar a unos Medias Rojas que padecieron durante los 11 primeros encuentros de la temporada, con series en Seattle, Oakland y Arizona.
Dustin Pedroia, la chispa del ataque de Boston, se fue de 4-1 durante su primer encuentro dentro de las mayores desde mayo. Jugó solo tres veces el año pasado, aquejado por una lesión de rodilla.
El cubano Lourdes Gurriel Jr. se robó el plato para que Toronto conjurara una racha de cuatro derrotas consecutivas.
Sale (0-3) jamás lució cómodo, y permitió cinco anotaciones y siete hits.
