La estrella de la selección galesa Gareth Bale, con problemas en un muslo, se perderá los dos últimos partidos de la fase de clasificación, ante Georgia e Irlanda, en los que su país se juega acudir al Mundial 2018, anunció ayer, martes, la federación galesa (FAW).
“Bale, que se perdió el último partido del Real Madrid ante el Espanyol el domingo, se incorporó a la concentración en Cardiff. Pero tras una conversación con el Real Madrid, pasó un escáner que confirmó que no estará en condiciones de jugar”, escribió la FAW en un comunicado.
El futbolista de 28 años sufre una contractura en el muslo, señaló su entrenador Zinedine Zidane el sábado.
Tras la suave sesión de entrenamiento a la que se sometió el lunes, el jugador volvió a tener malas sensaciones y tras ser examinado por los servicios médicos de Gales en la mañana de ayer, se decidió que abandone la concentración. Ahora, y aquí está la principal novedad, sufre una lesión en el gemelo, la dolencia que más problemas le ha venido dando desde que es jugador del Real Madrid.
Chris Coleman, el seleccionador galés, llamó al delantero del Barnsely (segunda división) Tom Bradshaw para reemplazarlo.
Gales juega el 6 de octubre ante Georgia y el 9 frente a Irlanda. Ocupa la segunda plaza del grupo D europeo (14 puntos), que le permitiría jugar la repesca, a cuatro unidades del líder Serbia y con uno de ventaja sobre Irlanda (3ª).
