APOYAN LA LUCHA DE LOS NIÑOS
El FC Barcelona entregó ayer 10 balones con los colores del equipo a un grupo de niños y adolescentes de la aldea palestina de Kfar Sur, cercana a la ciudad cisjordana de Tulkarem, en un gesto de solidaridad que tiene en una alambrada su infausto protagonista. El origen de la historia se remonta a principios del pasado mes de enero, cuando un grupo de chavales disputaba una pachanga cerca de la verja que separa este territorio palestino de Israel. En un momento, el balón superó la alambrada y cayó del otro lado, al que los chicos no podían acceder para recuperarla y seguir con el partido. Hartos de una situación que se repite desde hace años, los chicos decidieron redactar una carta y enviarla a la ONU denunciando la situación.