El Barcelona tropezó ayer en el campo del recién ascendido Osasuna, donde no pudo pasar del empate 2-2 en un partido de la 3ª jornada de la Liga española, marcado por el doblete del osasunista Roberto Torres y una mano de Gerard Piqué.
Torres abrió pronto el marcador de volea (7), pero el joven Ansu Fati igualó de cabeza (51) y el brasileño Arthur Melo hizo el 1-2 de disparo ajustado al palo (63). Cuando parecía que el Barça iba a llevarse su segunda victoria consecutiva liguera, el árbitro castigó una mano de Piqué en el área con un penal transformado por Torres (80), que hacía perder dos puntos de oro a los azulgrana.
El Barça, que sigue pendiente del culebrón Neymar y no pudo contar con los lesionados Lionel Messi y Luis Suárez, pasó de un primer tiempo gris a una segunda parte donde lució mejor. “En el primer tiempo hemos estado fatal, la verdad, ellos han empezado muy fuerte, el gol reforzó su planteamiento, nosotros apenas hemos creado ocasiones”, reconoció el técnico Ernesto Valverde tras el partido.
Arriba en el marcador, el Barça mantenía el control del encuentro, pero en un último arreón del equipo local, Piqué no pudo evitar dar con la mano al balón en una pugna en su área.
“Teníamos el partido de cara, pero ellos dieron un paso al frente, de ahí ha venido la jugada absurda del penalti”, afirmó Valverde.
El empate mantiene el irregular inicio de Liga del Barça, que lleva una derrota, una victoria y un empate en tres encuentros.
