Los tortugueros de Bocas del Toro llegan al nacional juvenil de béisbol con un equipo humilde. Y a pocos días para debutar no han definido el abridor del juego e incluso la alineación titular, comentó su director Miguel Ibarra.
Bocas del Toro se mide a Darién el próximo 3 de enero en la jornada inaugural del campeonato.
Ibarra resumió que la convocatoria de peloteros para integrar la preselección sumó a 40 y luego de varias fechas de entrenamientos, de preparación física y deportiva, se inició una fase de partidos de fogueo con Los Santos, Herrera, Coclé y Chiriquí.
“La falta de estadio nos obligó a jugar afuera de la provincia”, recordó.
El veterano entrenador aceptó que es un equipo muy joven y que a lo sumo hay de cuatro a cinco con experiencia de haber jugado el torneo de 2016.
Adujo que no posee un elenco de lanzadores fuerte y de calidad sostenible. Incluso a la fecha de ayer no podía adelantar quién será elabridor del primer partido ante Darién, en la lejana Metetí. “Es la realidad de este equipo y no puedo negarlo”.
De la defensiva expresó que todos juegan como grandes ligas y al día siguiente… no. “No es un equipo estable, con peloteros de poca calle”, reiteró.
Adujo que “iremos juego por juego” afianzando el equipo, mejorando, que cada jugador se concentre en lo que es estar o pertenecer a una selección bocatoreña, no llenar un espacio simplemente”.
Citó como ejemplo que ante los chiricanos jugaron de manera excelente, y que perdieron 2 a 1 en cinco entradas. “Fue un buen partido, pero hoy (ayer) casi nos meten un no hit no run, y perdimos el primero 5 carreras por 0 y 8 a 1 el segundo”, detalló.
Lamentó el calendario de partidos en el cual les ponen a viajar de punta a punta.

