Hernán Bolillo Gómez tiene dos palabras que repite mucho en estos días previo al sorteo del Mundial.
Una es aprender y la otra es crecer.
El técnico de la selección de Panamá ha reconocido en múltiples entrevistas con los medios internacionales que el onceno panameño llega a Rusia como “la cenicienta” de la Copa del Mundo.
Al ser consultado sobre si existía algún temor por enfrentar a una de las selecciones favoritas a ganar el torneo, el estratega colombiano, que regresa a un Mundial después de 15 años de estar con Ecuador en 2002, aclaró que “si toca Brasil, bienvenido”.
“Panamá vino a jugar con los grandes, eso le da más caché, si toca Brasil, bienvenido, de ellos se aprende y sé que todos quieren estar con Panamá”, señaló Gómez en declaraciones a la televisora mexicana Univisión.
El técnico de 61 años de edad evitó hablar de preferencias en cuanto a los rivales y solo se limitó a decir que todo era ganancia para Panamá, independiente de los rivales.
El líder del banquillo panameño estuvo presente ayer en el seminario que ofreció la FIFA para cada una de las 32 selecciones participantes.
Junto a Gómez, estuvo el vicepresidente de la Federación Panameña de Fútbol Ramón Cardoze y el gerente de selecciones Derek Canavaggio.
“Es muy importante para Panamá, crecer y mejorar”, repitió Bolillo.
En su última participación mundialista al frente del equipo ecuatoriano, Gómez falló en su intento de acceder a la siguiente ronda al ganar un partido sobre Croacia y perder dos ante Italia y México.
Lo mismo le sucedió cuando dirigió a Colombia en Francia 1998 cuando cayó eliminado en la ronda de grupos a manos de Inglaterra y Rumania.
“Vamos hacer un papel digno y llegar lo más alto que podamos”, puntualizó.
