Anfitriona y favorita en todos los extremos, un poderoso Brasil, que parece no extrañar a Neymar, inaugura hoy, viernes la Copa América ante una frágil pero valiente Bolivia, en su camino por alzar su noveno trofeo continental.
Ocho veces campeón de este torneo (1919, 1922, 1949, 1989, 1997, 1999, 2004 y 2007), jamás ha cedido este galardón cada vez que ha sido el país sede (1919, 1922, 1949 y 1989).
Pese a ello no consigue quedarse con la Copa América desde 2007, cuando venció 3-0 a Argentina en Venezuela. Y no ha llegado a la final en las últimas tres ediciones.
El juego está programado para las 7:30 p.m. (hora de Panamá) en el estadio Morumbí de Sao Paulo.
Neymar, envuelto en un escándalo tras una acusación por presunta violación, debió dejar el equipo tras lesionarse en un amistoso con Catar, donde la Canarinha venció 2-0.
A diferencia de la selección de 2014 y 2018, que padecía de una Neymardependencia, los dirigidos por Tite parecieron sacar ventaja de la lesión, reajustaron su ataque y, sin privilegios, propinaron un 7-0 a Honduras en el último amistoso de preparación.
“Tite ahora puede pensar solamente en armar un equipo vencedor, cosa que, con Neymar y todo, a pesar de él ser el mejor jugador brasileño, nunca consiguió”, escribió el comentarista deportivo Juca Kfouri.
Tite ha colocado en la ofensiva sangre fresca y con hambre de gol. La actuación de Gabriel Jesús ante Honduras alegró al técnico.
Por otra parte, el técnico de Bolivia, Eduardo Villegas, reconoce que están “un poquito por debajo del resto”, aunque dice saber “que se puede nivelar” con “actitud” y “garra”.
La Verde, sumida en las mazmorras futbolísticas desde que perdió la final de la Copa América que alojó en 1997, llega con todo en contra: debut con el anfitrión, que el local sea Brasil y que su último amistoso con la campeona mundial Francia lo haya perdido 2-0. Desde que Villegas asumió en marzo, los andinos no han ganado: tres derrotas (Francia, Corea del Sur y Japón) y un empate (Nicaragua).
