Brasil venció 1-0 a Camerún ayer en un amistoso marcado por la sustitución de Neymar en los primeros minutos por dolores en la ingle, disparando las alarmas en el Paris Saint-Germain a ocho días del decisivo duelo contra el Liverpool en la Liga de Campeones.
Los planes de la Canarinha pronto saltaron por los aires en Milton Keynes, cerca de Londres, después de que su capitán pidiera el cambio en el minuto 7 tras un lanzamiento lejano que le hizo llevarse la mano a la parte superior de la pierna derecha.
La salida de Neymar dejó destemplado a un Brasil en pruebas de cara a la Copa América que organizará el próximo año, que solo logró adelantarse a la Camerún de Clarence Seedorf gracias a un cabezazo de Richarlison.
Preocupada de nuevo por la salud de su estrella, la Seleçao cierra así un año que pasó en gran parte pendiente del pie de Neymar.