Dos semanas después de conquistar su cuarto título mundial de Fórmula 1, Lewis Hamilton volverá a acaparar todos los focos por varios motivos este fin de semana, cuando encabece la tentativa de Mercedes por consolidar su dominio en el Gran Premio de Brasil.
El británico, de 32 años, que se aseguró su tercer mundial con las Flechas de Plata al acabar noveno en el GP de México, ya negó las acusaciones de evasión fiscal que siguieron a la publicación de los Papeles del Paraíso, aunque continúa en mitad de la polémica.
Muy popular en Brasil debido a su gran admiración por el mítico Ayrton Senna, Hamilton está decidido a no permitir que nada afecte su preparación para la carrera, aunque haya pasado buena parte del tiempo entre las dos pruebas latinoamericanas del Mundial viajando, celebrando y relajándose con los suyos, como él mismo contó durante un evento con un patrocinador en Sao Paulo.
“Lo más importante es que estoy regresando de pasar un gran momento con mi familia y amigos, y que tengo esta enorme ola de energía positiva que nadie puede quebrar. Así que estoy únicamente concentrado en tratar de ganar la carrera”, afirmó.
Contra ello, tanto Ferrari como Red Bull podrían lanzar sus propias apuestas innovadoras para mejorar el rendimiento en la que puede ser una de las pruebas más competitivas de la temporada, con Sebastian Vettel y Max Verstappen desesperados por ganar de nuevo.
Mientras que el tetracampeón alemán ha visto cómo fracasaba su intento por conquistar su quinto título, pese a la gran velocidad de su Ferrari, Verstappen -triunfador en dos de las últimas cuatro pruebas- está deseando aprovechar ese impulso para alargar su racha, ahora que ya tiene firmada su renovación con Red Bull.
