Brasil renovó ayer su título de campeón del mundo de voleibol masculino con una actuación de gala, al imponerse en la final del Mundial de Japón a Polonia por un contundente 3-0 que confirma a los sudamericanos como el dream team del voleibol.
Brasil, campeón olímpico, refrendó su condición de favorito y se deshizo sin problemas de Polonia, que llegaba a la final invicta, por 25-12, 25-22 y 25-17 ante los 10 mil espectadores que llenaron el pabellón Yoyogi de Tokio.
La selección canarinha refrendó su dominio absoluto en el voleibol masculino. Desde que logró en Argentina 2002 el título de campeón del mundo, defendido con éxito ayer en Japón, el equipo de Bernardinho Rezende ganó todos los torneos internacionales importantes, incluidos los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Giba, elegido mejor jugador del campeonato, y Dante, mejor atacante, fueron las estrellas del torneo y también brillaron en la final de ayer.
El de ayer fue el decimoquinto título oficial de Brasil a las órdenes de Bernardinho, que asumió el cargo de seleccionador en 2001.
Brasil es el tercer equipo con más mundiales junto a la extinta Checoslovaquia y por detrás de la ya desaparecida Unión Soviética, con seis, e Italia, que suma tres.
"El campeonato fue muy difícil porque fueron 11 partidos en 16 días. Pero Brasil fue mejorando. La derrota con Francia (en la primera fase) fue importante porque nos hizo unirnos más. La voluntad de vencer es nuestro secreto", dijo exultante Giba.
Bulgaria logró antes la medalla de bronce al derrotar a Serbia y Montenegro por 3-1.

