Hace justo un año que Brasil y Paraguay se cruzaron por última vez, pero para la canarinha ha pasado una vida. Ahora, aquella Seleçao que salió malherida de Asunción podría convertirse hoy en la primera clasificada para Rusia-2018, aunque los urgidos guaraníes no tienen tiempo para fiestas.
Líder de las eliminatorias sudamericanas con 30 puntos, a este Brasil imparable de Tite una victoria ante Paraguay en Sao Paulo le dejaría con más de medio nombre inscrito en la lista de invitados para el próximo Mundial, donde aún figuran únicamente los anfitriones. La noche, sin embargo, podría pasar a la historia de la canarinha en caso de que antes Ecuador haya caído ante Colombia y Venezuela haya dado la sorpresa venciendo a Chile en el Monumental. De darse esos tres resultados, la pentacampeona del mundo se clasificaría para la próxima Copa con cuatro fechas de antelación.
Una combinación complicada, pero más difícil parecía hace seis meses que aquel grupo deprimido adelantara a todo el mundo. Tras su gran noche en el Centenario, donde goleó a Uruguay (4-1), la Seleçao sumó su séptima victoria consecutiva en eliminatorias, superando el récord del Brasil que después sería campeón en México-1970.
